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miércoles, 10 de junio de 2015

MI AMIGO DAHMER, EL CARNICERO DE MILWAUKEE

































La figura enigmática y siniestra del asesino en serie ha capturado el interés de la filosofía y la moral, las ciencias de la psique y de la conducta, la neurología, la biología y las neurociencias, e inspirado las más diversas expresiones del arte y de la cultura moderna y contemporánea: el cine, la literatura, el teatro, las artes visuales, el cómic seducen la imaginación con sus peripecias desde los días de Jack el Destripador y su nebuloso Londres victoriano hasta los de Hannibal Lecter y las calles del Baltimore contemporáneo.




















Tal vez sea por lo irreversible de su violación de barreras que conciernen a los sentimientos y a los instintos y que no se cruzan más por miedo al efecto disolvente de cruzarlas, más por miedo a la pérdida de las propias facciones en el espejo, que por miedo al castigo: más por miedo a uno mismo que a la sociedad, más por miedo a perderse uno de vista bajo la forma enajenada del monstruo y ser para siempre un Otro, que por miedo a los otros.













Recientemente nominada al premio al mejor cómic extranjero en el Salón del Cómic de Barcelona 2015, la novela gráfica Mi amigo Dahmer (Astiberri, 2014), de Derf Backderf (Ohio, 1959), trata de la pubertad de un amiguete suyo del colegio. 

El autor, Backderf, vivía cerca de la casa de Jeffrey Dahmer; iba a clases con él y eran vecinos del barrio en Richmond, cuando él ignoraba que, de adulto, sería uno de los autores de cómic más interesantes de la actualidad y un novelista gráfico candidato a dos Eisner. 

Y antes de que Jeff se volviera famoso, enormemente famoso: MI AMIGO DAHMER, el «Carnicero de Milwaukee»






lunes, 27 de abril de 2015

AQUÍ TU CANaLLITA CON EL COOLTURAL DE LA SEMANA!















Dos meses antes del lanzamiento (será el 15 de junio) de «There’s a girl in the corner» (tema que ha grabado para el lado B del próximo single de The Twilight Sad), y mientras llegan 4:14 Scream y 4:26 Dream, Robert James Smith, nacido en Blackpool el 21 de abril de 1959, festejó el pasado martes su cumpleaños. Los discos 4:14 Scream y 4:26 Dream los anunció el año pasado, y el anterior, el 2013, fue el del impresionante primer concierto de The Cure en Paraguay; hoy  saludamos por su aniversario al gran Robert Smith celebrando aquella inolvidable noche: Retrospectiva nocturna: Just like Heaven.



http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/cultural/just-like-heaven-1360224.html

















El inefable fan de The Cure Julián Sorel nos habla de la reciente colaboración del gran Robert Smith con los escoceses de The Twilight Sad y de su próxima y esperada aparición: Robert Smith, que cumplió años el martes, canta en el Lado B del material que el 15 de junio lanzará con Fat Cat Records la banda escocesa de indie rock y post punk The Twilight Sad, formada en el 2003; sepamos un poco más de ella: The Twilight Sad.



http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/cultural/the-twilight-sad-1360228.html









Y sobre aquel escritor nacido en Shrewsbury en 1893, a uno de cuyos versos debe su penumbroso y crepuscular nombre la banda escocesa The Twilight Sad, y a quien la guerra volvió soldado y poeta con el mismo ademán: Wilfred Owen.



http://www.abc.com.py/edicion-impresa/suplementos/cultural/wilfred-owen-1360229.html






















Tengan un feliz inicio de semana, oh ingeniosos lectores del Cooltural! I don't care if Monday's blue...




















domingo, 18 de enero de 2015

TU COOLTURAL DE HOY! DOS: SUPERHÉROES Y ARCHIVILLANOS, O LA VERDAD BIFRONTE





Víctor González Bedoya: La fascinación del Joker














Batman y el Joker, relación inconcebible, inevitable y simbiótica, secreto motor de otros dualismos que recorren los mitos, la literatura y la cultura a lo largo de la historia, relación infernal y enigmática que es analizada por Víctor González Bedoya en este artículo como el antagonismo entre el Cosmos y el Caos: La fascinación del Joker.




Víctor González Bedoya: La fascinación del Joker















"Superman vive en un mundo soleado y solar, rubio, dorado, atlético, puro, teen, californiano, o en fin, no solo californiano sino americano, pero americano televisivo, americano cinematográfico, americano onírico, mundo de barbacoas, de scouts en campings, de milk-shakes, de familias felices y de luz, mucha luz, de luz todo el tiempo, hasta la extrañeza zombie de la irrealidad paradisiaca", nos dice Julián Sorel en este artículo: La otra cara del sueño americano.




Julián Sorel: La otra cara del sueño americano













De los estereotipos y los enigmas del misterioso Oriente a los arquetipos del imaginario universal que recorren la historia del arte y el pensamiento de los mitos arcaicos a los cómics, esto es lo que te traemos en tu Suplemento Cultural de este domingo los valientes de hoy! Salud, extraños lectores, lectoras originales.





Última página de The Killing Joke (DC Comics, 1988) la novela gráfica de Alan Moore y Brian Bolland: Batman y el Joker unidos en la locura de una risa maniaca








lunes, 8 de septiembre de 2014

Y GRACIAS POR VENIR





Adiós, Gustavo Cerati (1959-2014)




En una pequeña tertulia en el Suplemento Cool-tural de ayer sobre el ya definitivamente ausente compositor y cantante argentino Gustavo Cerati, hablamos sobre cómo empezó todo con Laura Ramos y Cynthia Lejbowicz, o más bien con su libro Corazones en llamas. Historias del rock argentino en los 80 (Clarín Aguilar, 1991), en El comienzo y El sodazo, y sobre La música y la palabra de Gustavo Cerati con el maestro Kike Álvarez, y conversamos con el escritor y novelista Damián Cabrera y el compositor y tecladista Horacio Bendlin acerca dEsa pulsión febril y adolescente y de Esa elegancia que desenmascara en sus canciones; adiós, Gustavo Cerati, y Gracias por venir





Adiós, Gustavo Cerati (1959-2014)



lunes, 21 de julio de 2014

SUPLEMENTO BLITZKRIEG BOP!




Ladies and Gentlemen, los Ramone han muerto; se llevan consigo una de las más ruidosas y frescas esquinas del siglo XX, que, entre charcos luminosos y fogonazos nocturnos de luces flúo, iridiscentes aluminios satinados de latitas de cerveza, plic, psssssht, y blancas nubes angélicas de delirios, de esmog y de tabaco, siempre se resistirá a abandonar nuestro espíritu. Donde cada uno de nosotros esté, hagamos ya un minuto de estruendo en su memoria. ¡Vamos! Hey, ho, let’s go!





Suplemento Especial Ramones 1974-2014 Que (no) descansen en punk


Tamás Erdélyi (Budapest, Hungría, 29 de enero, 1949), el último de los cuatro fundadores que quedaba vivo, baterista (1974-1978) y productor de Ramones, ha muerto de un cáncer en las vías biliares el viernes 11 de julio de este 2014, el año de las cuatro décadas del debut de Ramones en el CBGB de Nueva York: Game Over, Amigos. Descansen en punk. 



Suplemento Especial Ramones 1974-2014 Que (no) descansen en punk
















El fallecimiento del último miembro, Tommy, invita a reflexionar sobre el legado de Los Ramones, que no es solo musical, que habla de vivir sin estar atados a los convencionalismos del establishment ni a las opiniones sociales prevalecientes –e incluso desafiándolas–, como lo hiciera el filósofo de la antigüedad Diógenes el Cínico. Y esto, en una sociedad cerrada y de rasgos tribales (en el sentido popperiano) como la nuestra, no es poca cosa, dice nuestro nuevo secuaz, quiero decir colaborador, Diego Moreno Rodríguez Alcalá: El último de Los Ramones y el legado (existencial) de la banda.  




Suplemento Especial Ramones 1974-2014 Que (no) descansen en punk




















Fraternidad de lactantes-adictos de humos, alcoholes y drogas, nacidos del seno tóxico de la urbe polucionada y por cuyas venas corrió la misma ardiente y sanguinaria música, los Ramone han muerto. Primero Joey (linfoma, 2001), luego Dee Dee (sobredosis, 2002), luego Johnny (cáncer, 2004); ahora Tommy, el viernes 11. Había nacido en Budapest pero creció en Queens y, con su compañero de bachillerato John Cummings, alias Johnny Ramone, y sus conocidos de la calle Jeffrey Hyman, alias Joey Ramone, y Douglas Colvin, alias Dee Dee Ramone, sacudió con relámpagos de punk rock la escena musical de la segunda mitad del siglo XX: HEY HO LET´S GO! Adiós Ramones!




Suplemento Especial Ramones 1974-2014 Que (no) descansen en punk






lunes, 19 de mayo de 2014

GIGER, UN AERÓGRAFO CARGADO CON SEXO Y MUERTE














Se marchó el lunes pasado: el Infierno ya tiene diseñador de interiores y aquí nos queda la obra de un hombre marcado por la pena (Li Tobler, su mujer, el amor de su vida, se suicidó en 1975) que encontró otra belleza y otro erotismo posibles en los perturbados, siniestros consuelos de un averno de tentáculos y de figuras demoniacas donde lo humano es historia y donde solo cabe una existencia regida por el deseo y por el delirio, mundo de seres mitad metal y mitad carne y de paisajes de hormigón y de ectoplasma. ¡Nerviosos, nerds, hipersensibles, fetichistas, amantes del play station, de las historias de terror, de los cómics, de los tatuajes, de los discos de rock, de la fantasía sin freno, de la ciencia ficción, del cyberpunk, freaks del mundo entero! EL SUPLEMENTO COOL-TURAL MÁS CRAZY DE LA HISTORIA DE PARAGUAY SALUDA PARA SIEMPRE MÁS ALLÁ DE LA MUERTE Y DE LA VIDA AL GRAN HANS RÜDI GIGER 















Estudió arquitectura y diseño industrial. Luego descubrió su arma predilecta, el aerógrafo, e inventó la biomecánica para dar carne a lo inorgánico y texturas metálicas a la carne. Su universo helado y tecnológico fue a la vez un mundo arcaico de terrores ancestrales. El horror y el erotismo se mezclaron en el depósito de su aerógrafo para forjar los monstruos que habitan el porvenir: Giger, un aerógrafo cargado con sexo y muerte 



Los complejos horrores del placer y la delicada violencia del instinto dominan esta obra de H. R. Giger, Erotomecánica VII














Su nombre, sinónimo de medio siglo de arte fantástico, queda en el centro de la cultura contemporánea, de los videojuegos, del mundo del terror y la ciencia ficción, del cyberpunk, del tatuaje, del cómic, del diseño, de las angustias ante el cyborg y sus implicaciones filosóficas, del cine, del rock: Galería nocturna 



Al que crea que la pintura es algo que queda bien en las paredes, Giger le puede demostrar que se equivoca. Erotomechanics VIII














El frontman de Triptykon, Thomas Warrior recuerda su amistad con Giger, que hizo la portada del álbum To Mega Therion de Celtic Frost y las de Eparistera Daimones y Melana Chasmata, de Triptykon, en su carta de despedida escrita el pasado martes 13: Un mundo inconcebible: el adiós de Tom Warrior a Giger.





   








domingo, 24 de noviembre de 2013

LA MATERIA DEL MISTERIO

Hoy el Suplemento Cultural de Abecé Color aborda un antiguo tema que tiene un nuevo pico de vigencia porque la Nasa, hace diez días, acaba de lanzar la nave no tripulada Maven hacia el Planeta Rojo: los misterios astrales y, en particular, el escenario predilecto de las fantasías cósmicas: Marte. Aquí un par de enlaces que hablan de La materia del misterio: Marte y la ciencia ficción, de la alteridad y la entropía como terrores siderales, del remedio a la entropía que son todos los parásitos y en especial los artistas, de un póker marciano-musical de tres: el rock, el pop y la electrónica y del (¿hum?) (M)-Arte. Para que no se quejen de que no les traigo el periódico de hoy a casa, o a la pantalla, como buena canAllita, y de que los envío al quiosco, o a la página, del diario, les dejo al menos uno de los artículos ahí abajo:
Gulliver a punto de irse a Laputa en la edición de Leipzig de 1910 de Los viajes de Gulliver, de Jonathan Swift.
Domingo 24 de noviembre 2013  
La materia del misterio: Marte y la ciencia ficción
Por Montserrat Álvarez
«La cápsula Maven de la agencia espacial estadounidense NASA despegó hoy sin complicaciones desde Cabo Cañaveral (Florida) a bordo del cohete Atlas 5, con rumbo a Marte.» (Agencia EFE, lunes 18 de noviembre del 2013)
«–En Marte existe muy poca delincuencia –observó el inspector Rawlings con tristeza–. La verdad, por eso me vuelvo al Yard. Si me quedara más tiempo, perdería toda mi práctica.» (Arthur C. Clarke: Crimen en Marte)
LA FASCINACIÓN ANTIGUA
La fascinación humana por los astros y por «los negros espacios interestelares», como diría Lovecraft, es mucho más antigua que las sondas espaciales, y mientras los endebles tanteos de neonato de nuestros artilugios tecnocientíficos avanzan lenta y penosamente desde hace medio siglo en la exploración de su epidermis rocosa, las rápidas y poderosas pasiones de la especie ya han colonizado Marte con sus profundos terrores y prodigiosas esperanzas desde la antigüedad. Y como la imaginación es más veloz que el viento y los relámpagos, cuando en la más conocida de las obras de Swift el extraviado viajero Gulliver se va (con perdón) a Laputa, descubre en esa gran isla flotante un avanzadísimo conocimiento astronómico entre cuyos hallazgos están, un siglo y medio antes que en «la vida real», las lunas marcianas: los habitantes de Laputa, en Los viajes de Gulliver, de 1726, conocen ya lo que descubrirá en 1877 Asaph Hall, que con morboso gesto dio a las lunas de Marte, llamado así por el dios romano de la guerra, par del Ares heleno, sus macabros nombres griegos: Phobos, «miedo», y Deimos, «terror», compañeros naturales de la masacre y la furia.
ARQUEOLOGÍA DEL FUTURO
Ese 1877 es el mismo año en el que Schiaparelli vio en la superficie marciana, a través del telescopio, aquellas líneas a las que llamó canali, término que en italiano significa cauces, en general, tanto naturales como artificiales, pero que, tomado en el segundo sentido, leído en lengua inglesa, inspiró al excéntrico astrónomo Perceval Lowell una teoría que difundió en su libro Mars, de 1895, y que rápidamente conquistó un amplio y firme crédito en el público: según Lowell, los marcianos habían construido estos «canales», visibles por el telescopio, para llevar agua desde los polos de su roja morada hasta sus desérticas ciudades ecuatoriales. Ya ves, pues, oh beatífico lector, oh angelical lectora, por qué, si de vida extraterrestre se trata, se piensa generalmente en marcianos antes que en uranianos, en saturninos o en venéreos: es porque los canali de Schiaparelli, leídos por Lowell como «canales», poblaron Marte con biologías fantásticas. E inteligentes (con nociones de ingeniería, por lo menos). Y monstruosas. Y desde entonces, aunque nunca hayamos viajado a Marte en una nave física, lo hemos visitado incontables veces en aventuras vividas a través de novelas, de juegos, de cuentos y de películas.
VISITANTES VISITADOS
Pero otras veces nosotros hemos sido los visitados por ellos, al menos desde la primera vez que huyeron de su rojo planeta agonizante para invadir en terroríficos fascículos la tierra, comenzando sus letales avances desde el sur de Inglaterra, en 1897. Fascículos angustiosos reunidos un año después en el libro La guerra de los mundos –guerra declarada de modo oficial con el tecnológicamente aplastante ataque marciano, Rayo de Calor y Humo Negro tóxico incluidos, a Londres– por Herbert George Wells. Mas, ¡ay!, no terminaron allí, ni mucho menos, las desgracias terrícolas: faltaba, entre otras batallas, la del 30 de octubre de 1938, en que la CBS emitió la lectura de un guion basado en el relato victoriano de Wells, adaptado para la radio por Orson Welles e interpretado con talento tan diabólico que los oyentes no se percataron de que era una ficción, pensaron sin dudarlo que era un noticiero y que la invasión marciana era una catástrofe real y, aullando de pánico, salieron en desbandada, casi dos millones de humanos despavoridos ante la inminencia de un verde apocalipsis, a las calles de Nueva York y Nueva Jersey.
Orson Wells siembra el terror desde la radio el día de Halloween de 1938
GUERRA, AMOR, AVENTURA
No era para menos. Todo cuanto, por las sondas especiales enviadas al Planeta Rojo desde los años sesenta del siglo XX, sabemos de Marte impresiona. Sabemos, por ejemplo, que las montañas más altas del Sistema Planetario Solar están en Marte, que en Marte está el Monte Olimpo, volcán (extinto) de veinticuatro kilómetros de alto, y que en Marte hay tornados, huracanes y tormentas de polvo mucho más grandes que los de la Tierra. Pero Marte fue también el Marte del amor y de la adrenalina, el Barsoom de los nativos –de los «barsoomianos»–, el de las aventuras de John Carver, que, entre razas humanoides y enormes extraterrestres semejantes a colosos colorinches de ojos flúo o bestias mitológicas, conquistó a la princesa Dejah Thoris de Helium. Carver, que será nombrado el «Señor de la Guerra», personaje fabuloso de una épica atrevida, desfachatada, completamente pulp, una trampa de acontecimientos en la que no importa nada, salvo atrapar y retener la atención desde el comienzo hasta el happy –o el casi happy, cuando menos– end y en la que los obstáculos que a los autores intelectualmente más exquisitos harían titubear son derribados a decididas y traviesas patadas en un triunfo perfecto de la pura diversión. Carver, que, acostumbrado a la mayor gravedad de la Tierra, es más ágil y más fuerte en la atmósfera de Barsoom que los aborígenes, y que aprende a hablar en marciano en unos pocos días, proeza que el autor, Edgar Rice Burroughs –célebre ante todo, recordarán ustedes, por Tarzán de los Monos–, explica en un par de líneas con el simple comentario de que el marciano es un idioma facilísimo.
TIPOLOGÍA SCI-FI
Este es un modelo del Marte retratado por esa línea de la ciencia ficción que subordina con absoluto desenfado la ciencia a la ficción y la usa para lograr una verosimilitud que dé aún más libertad al placer de fantasear. Otro modelo del Marte imaginado corresponde a esa línea de la ciencia ficción que podría incluir a los escritores que, como Asimov (que no ha escrito solo sobre Marte, sino también sobre Puertomarte y sobre estar en Puertomarte sin Hilda) o Arthur C. Clarke (el encanto de la rutina en las arenas de Marte y del absurdo escritor Gibson y sus desdeñosos compañeros de viaje en heroica lucha contra el tedio: «por mucho tiempo las cartas y el ajedrez representaron la clásica elección, hasta que un ingenioso inglés descubrió lo interesante que era arrojar dardos sin la acción de la gravedad. La distancia al blanco era de diez metros y el juego en sí obedecía a las mismas reglas observadas durante siglos en la atmósfera de cerveza y humo de tabaco de las tabernas inglesas») –ambos, por cierto, divulgadores científicos además de narradores– han tenido un intercambio más constante con los conocimientos ortodoxos de la «era espacial». Un tercer modelo del Marte ficticio correspondería a esa ciencia ficción de escritores como Bradbury. Un autor que, más que en la ciencia por sí misma, prefirió pensar el impacto de los cambios de la ciencia en la subjetividad humana. En los cuentos sobre Marte, Bradbury se preocupó menos de la ciencia espacial que de dar forma subjetivamente a las experiencias posibles y pensables de la colonización de otros planetas, del abandono del hogar, la Tierra. Se preocupó ante todo por dar realidad y vida a las tristezas del futuro, a sus emociones y desafíos, a su previsible horror, a su eventual poesía. Se ocupó de la soledad y del éxodo, del porvenir desconocido y del pasado irrecuperable; puso en esas Crónicas Marcianas «sus largos domingos vacíos, su tedio americano», como decía Borges.
LA MATERIA DEL MISTERIO
Entre los tres tipos de retrato del planeta preferido de la ciencia ficción, y los tres tipos correspondientes de relatos esbozados aquí, el introspectivo Marte de Bradbury tiene las imágenes poéticas más poderosas: desiertos mudos, paisajes fantasmales, pueblos abandonados, sorda melancolía. Bradbury situó la nostalgia en el futuro; eso lo hace, por antonomasia, el poeta del espacio. El de la era espacial. Y veo una continuidad oscura entre este lirismo que sedujo a Borges en el mejor Bradbury y, dentro del subgénero –lo llamaré así de un modo muy lato y provisorio– de las series de televisión, Los Expedientes Secretos X, que utiliza la ciencia ficción para tocar temas relacionados con las zonas más terribles de la subjetividad humana, temas como la locura y todo lo «irreconocible», lo «monstruoso»: alteridad literalmente atribuida al «alien» como siniestra metáfora de cuanto, pese a que, a fuer de humanos, no nos lo debiera ser, nos es, o nos parece que nos es, lo más «ajeno».
El espacio «exterior» es, así, el lugar fascinante y aterrador de lo más íntimo, de lo más interno, situado precisamente afuera, como lo «exterior», y en lo más distante, para poderlo entender en forma de fantasía, para poderlo pensar como ficción, para poder darle forma a lo que, por oculto y subterráneo, por próximo, no tiene forma alguna, para dar corporeidad y voz y concretar en personajes y lugares, figuras e imágenes literarias y cinematográficas, lo que, de tan propio, reclama volverse «alien», volverse, en jugarreta etimológica incurro, «ajeno», alienum, «alienígena», para poder ser mirado sin cegar, para poder, pues, ser visto. Toda esa materia hecha de lo tan solo posible, de la posibilidad pura, y, en rigor, lógicamente, de lo absolutamente desconocido es, por esta razón, la del misterio.
Ziggy Stardust, la materia del misterio

lunes, 18 de noviembre de 2013

3 TEMAS 3



Lou Reed The Blue Mask


En su edición del ayer, el Suplemento Cultural de Abecé Color dio el adiós oficial a Lou Reed con artículo (A perfect day El adiós a Lou Reed (1942-2013), uno de los artistas más influyentes de la cultura contemporánea), recensión (Lou Reed / Lorenzo Mattotti: El Cuervo. Barcelona, Alfabia 2010) y encuesta (3 conocedores 3 temas, I3 conocedores 3 temas, II3 conocedores 3 temas, III). 

Esta fue la pequeña encuesta: 
«Voy a destruir todos, absolutamente todos los temas de Reed, menos tres, y vos decidís ahora cuáles son los tres que se salvan».

El resultado de la encuesta fue: 

Los tres temas imprescindibles de Lou Reed según Sergio Ferreira (3 conocedores 3 temas, I) son
-«I Wanna Be Black»
-«Like a Possum» y 
-«Take a Walk to the Wild Side»

Los tres temas imprescindibles de Lou Reed según Krisper McHemp (3 conocedores 3 temas, III) son:
-«Walk on the wild side»
-«Magician» y 
-«Sweet Jane»

Y los tres temas imprescindibles de Lou Reed según Rodrigo Carvallo Croskey (3 conocedores 3 temas, II) son:
-«Heroin»
-«Run Run Run» 
-«White Light / White Heat»

Como ven, amables, alad@s lector@s, ¡no coinciden! Solo hay algo así como una coincidencia parcial o coincidencia'í, solo de dos de los tres y solo en un tema delos nueve: «Take a Walk on the Wild Side».

Y ahora añado: Los tres temas imprescindibles de Lou Reed según Myself, MonTse Álvarez, Dama Satán, son:
-«Perfect Day»
-«Take a Walk on the Wild Side» y 
-«Vicious» 

Y así por fin me saco las f***ng ganas.

Sutiles, vaporos@s, modélic@s lector@s: ¿Cuáles son los tres temas imprescindibles de Lou Reed según cada uno de ustedes?



Andy Warhol y Lou Reed














jueves, 16 de mayo de 2013

AUTÓMATAS III: AUTOMÁTICAS Y SISTEMÁTICAS MENTIRAS



Del último álbum, el del año pasado --año del regreso oficial de la banda (y año de un notable concierto suyo aquí, en Asunción)--, NOT YOUR KIND OF PEOPLE, tomemos por ahora este potente y fastidioso tema de Garbage sobre el arte de mentir --arte como hábito instantáneo o reflejo impensado, arte de autómatas--, AUTOMATIC SISTEMATIC HABIT. Hoy es un día tan bueno como ayer o mañana para escucharlo, supongo. The lies lies lies...





A señalar mentiras se ha entregado el cuarteto con mucha fuerza de sintetizadores en esta canción electrizada. Mentiras, mentiras, lies, lies, automáticas, sistemáticas. The lies lies lies --you love those lies / You tell them straight --straight to my face. No todo el mundo está a gusto con ellas, al parecer. 

(Pero, ¡aargh!, no estarlo trae &$%@**!! problemas. En fin, c'est la vie. Resignación satánica. Para mí esos problemas son pruebas que me pone Lucifer a fin de templar mi alma, pues duro es el camino de la condenación.)

They feel so right --They keep you safe / And you're so... Good at it, oh it comes automatic..., dice Shirley Manson. No todos nos sentimos igual de cómodos en este mundo, como ustedes pueden ver. 

I won't be your dirty little secret, aclara Manson. Parece que no todos estamos dispuestos a ser un secretito sucio de nadie, como ustedes pueden ver. I won't be your dirty little secret.