Para aprender el oficio directamente del que lo domina. Excelente curso impartido por el notable escritor y periodista Julio Benegas. Diría que vale la pena ir, si no fuera porque ir no es para nada una pena. Muy bueno. Garantizado por mí, que ya he visto y escuchado in situ cómo es y de qué va, y me consta que estas clases son puro tiempo ganado.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
jueves, 6 de septiembre de 2012
EN UNO DE ESOS FOROS DE INTERNET
Scruic, scruic (babeo malicioso), humm (estiramiento, bostezo malvado, brinco de la cama), arf, arf, jejé (jadeo, risa), erf (gesto risueño-meditabundo de hincar el colmillo). Empieza una bonita jornada para Dama Satán en el obsoleto pero aún funcional planeta Tierra; el sol se pone y amanece una refrescante y nueva noche. Scruic, arf, hum, jejejejé, erff… ¿Qué sorpresitas me tendrá deparadas la estupidez humana para mi diversión la noche de hoy?
Uno de mis secretarios en el plano terrenal, Igor, relamiéndose la sangre del desayuno, me trae la bandejita con el azúcar, los croissants, el café, el bife de murciélago, el buitre frito y un informe.
―S-su Osc-curidad ―ríe por lo bajo, frotándose las zarpas―, he en-nn-contrado a un… hum, jujujú… a-a-un… jijí, bonito gaznápiro en un foro, jujujujúúú…
Tomo la bandeja y lo aparto con un gesto. Miro el informe. Hum, podría parecer cosa de poca monta, pero por lo general luego de medio mes en mi sarcófago despierto con ganas de hincarle el colmillo a lo que sea. Ordeno a Sig, que aún pende boca abajo de una viga del techo, que se sacuda la resaca y se levante de una maldita vez, que ya ha anochecido, y que ponga más café en mi azúcar, encienda el ordenador y localice a la víctima. El miserable ríe con sadismo. Sin duda Igor y él se estuvieron divirtiendo con algunas botellas de ajenjo de mi bodega mientras navegaban por Internet en estos días. Excelente trabajo. Les guiño un ojo y les tiro un par de huesos fritos de buitre. Yo solo me rodeo de los mejores profesionales.
Helo aquí. Menudo pajarraco. Pero, mientras nada exija lo contrario, omitiré su nombre y las alusiones que lo hagan reconocible. A Igor y Sig, sedientos de crueldad, les frustra que desdeñe ese gesto común en fanfarrones que se fingen valientes exponiendo impunemente a otros a la vergüenza pública. Pero me asquean tan fáciles alardes. Entre los pecados capitales que Dama Satán mejor y más cultiva está el de Lucifer, que es el Orgullo, y por tan bello y superior pecado veo indignas de Mí tales bajezas. Me bastará con que él mismo se reconozca, si lo hace, y, como es mi elegido de hoy, lo llamaré simplemente, el Elegido.
Sigo leyendo el informe de Igor. El Elegido dice saber latín. ¡Ojalá fuera cierto! Pero tres milenios y varias reencarnaciones te inclinan a veces al escepticismo. En fin, es lo que hay por hoy. El Elegido ha posteado lo siguiente (copy + paste, vide infra):
«En los últimos dos meses se habló mucho de la incoherencia, incoherencia señalada por los izquierdistas, en relación a los supuestos golpistas (que son aberrantes personajes que en nombre del país cometen todo tipo de ilícitos); entiéndase por golpistas; personas que tomaron el poder político de una forma violenta y repentina, vulnerando la legitimidad institucional de un estado, o en su defecto las normas legales de sucesión de poder; concepto totalmente inaplicable, para quienes utilizando los mecanismos legales y constitucionales (no siendo estos los más certeros, ni mucho menos correctos, pero si lo que tenemos, siendo totalmente legales y constitucionales); sacaron del poder a uno de los presidentes más singulares y folclóricos que tuvo nuestro país, presidente, que, sumergido en un mar de incertidumbre, hizo, mucho más que cualquier presidente de los últimos cien años, tanto en materia política, económica y social como así también en el campo educacional y sanitario, pero que, será recordado mas por sus anécdotas sexuales y por los hijos no reconocidos, que por cualquier otra cosa, rodeado de enigmáticos personajes, quitados de alguna historia bolche, jamás contada, o a mi entender, de las galeras más recónditas, que pregonan ser arduos izquierdistas, y en la praxis, se asemejan más a neo-derechistas o en su defecto, a las nuevas corrientes inventadas o más bien revolucionadas por Fidel Castro y su par el gorilón Hugo Chávez, consistente en una mezcla de Bolivarismo y Comunismo Marxista, bastantes bifurcados, las cuales se aplican de manera inmisericorde y soberana al pueblo, de manera unilateral, viviendo ellos en una de las más nefastas opulencias y de una forma totalmente aburguesada, gozando de todas las prerrogativas de un burdo derechista, capitalista o liberal, en el amplio sentido de la palabra, desconociendo totalmente la realidad de su pueblo, a quienes se le cercenaron sus libertades individuales en post de una ideología que hoy día carece de campo de aplicación; como el tema central de este post es la incoherencia, para terminar expresaré cuanto sigue; En la actualidad, y habiendo quedado prácticamente sin recursos, de todo tipo, la izquierda paraguaya no hace otra cosa más que amedrentar y propugnar la inestabilidad en supuesta manifestación a los que ellos llaman, gobierno de facto, instaurado por supuestos golpistas, intentando crear pequeñas revueltas anárquicas, totalmente anacrónicas, y sin relevancia alguna en un mundo moderno, donde la dictadura y ningún tipo de opresión tienen ya cabida, ni pueden mantenerse en secreto, por la gran afluencia de información que las tecnologías actuales nos permiten, eso es incoherencia, incoherencia en detrimento, al progreso y la productividad, pero las mayores de las incoherencias y la mayor demostración de desesperación que se puede percibir es, que hoy, el candidato a Presidente de la izquierda Paraguaya es un Burgués, proveniente de una familia acomodada económicamente y sin conocimiento alguno de la pobreza de nuestro país, que en épocas de dictadura su única lucha fue embriagarse y drogarse en lugares como el caracol, un lugar de privilegiados, donde la gente común no tenía acceso, llámese por el costo de la entrada o porque el lugar era solamente para personas económicamente poderosas o elitistas, el candidato presentado por la izquierda, es un liberal de pensamiento y capitalista de vivencia, una persona que ni nuestra lengua materna conoce, esa es la mayor incoherencia que tuve la oportunidad de vivenciar.-»
Al leer las secuelas del post del Elegido, me digo que un pedante así tendría que callarse luego de haber visto sus garabatos “rebajados” por chismorreos pedestres de arpías o travestis “en jauría”, como dijo uno de sus oponentes menos brutos, y de haber sido rechazado por alguna jumenta a la que le gustaba “la gente inteligente, con una dosis de humor, con estilo, refinada en sus expresiones y agradable” –cosa enteramente razonable, aunque nada sorprendente (sí lo sería que a alguien le gustara la gente imbécil, sin pizca de humor ni estilo, crasa en sus expresiones y desagradable)–, pero a un tipo como este tales pavadas solo habrán servido para convencerlo más aún de su superioridad. Veo que intervino un nombre conocido y que nuestro patán lo despachó con un par de insultos, pero la opinión del tipo conocido era tan endeble que un niño podría haberlo patoteado igual, y veo también que este matoncete de nuestro Elegido dejó en ridículo a la persona que habló de su sintaxis, pero esa persona escribía tan mal como él y era exactamente igual de estúpida. En fin, el Elegido debe de haberse quedado convencido de que no es un analfabeto funcional, y tengo que sacarlo de su error.
El Elegido, no sin derecho, exige a la personaja que afirma que su sintaxis es pésima que demuestre lo que dice, y, claro, como la muy acémila no puede, el Elegido clama en veinte tomos por la explicación que nunca llega, cada vez más seguro de ser un genio. Elegido: Ya que nadie te señala tus problemas de sintaxis, tus solecismos, tu mal empleo de las preposiciones, tus abusos del gerundio (tu “gerundismo”, como también se lo llama), en suma, tus violaciones de las normas sintácticas, allá voy. Tus abusos del gerundio, no, porque son demasiados; tus faltas de concordancia tampoco, porque creo que esas sí te las mostraron, o tú les mostraste las suyas a las otras mentes brillantes con las que polemizas, o ambas cosas. Pero si se trata de fallas en la construcción gramatical por mal uso de preposiciones, copio y pego trozos de tu post: “…incoherencia señalada por los izquierdistas, en relación a los supuestos golpistas…”, “…concepto totalmente inaplicable, para quienes…”, “…en supuesta manifestación a los que ellos llaman, gobierno de facto,…”, “…incoherencia en detrimento, al progreso y la productividad…” Elegido: La norma prescribe “en relación con”, “aplicable a”, “manifestación contra”, “en detrimento de”. Tampoco voy a hablar de tus comas, o terminaría en Navidad: no tienes una mala puntuación, sino un pasmoso desconocimiento de los usos más elementales de la puntuación. ¡Ay de ti, Elegido! Acuérdate de las comas cuando desciendas al Hades.
Los problemas del Elegido también son semánticos, no solo sintácticos. Liga palabras semánticamente incompatibles: “…las nuevas corrientes inventadas o más bien revolucionadas por Fidel Castro y su par el gorilón Hugo Chávez, consistente en una mezcla de Bolivarismo y Comunismo Marxista, bastantes bifurcados, las cuales se aplican de manera inmisericorde…” Elegido: Las “corrientes” no se “aplican”. Sigo: “…lugares como el caracol, un lugar de privilegiados, donde la gente común no tenía acceso, llámese por el costo de la entrada…” Al Elegido: Uno no tiene acceso por el costo, no por el llámese. A quien lea esto: En serio, ¿a qué viene el “llámese”? ¿Indica (aunque lo indique mal) que “costo” es un eufemismo? ¿Indica que el motivo real era otro? ¿Indica que el costo era un pretexto? ¿Indica que en realidad este post lo ha escrito un mandril amaestrado?
Pero no hablemos ya de incompetencia semántica, sino de sinsentido dadaísta: “…tanto en materia política, económica y social como así también en el campo educacional…” Elegido: La RAE acepta “educacional” y otros neologismos viciosos, pero el giro “tanto… como así también…” siempre será inaceptable, porque no es vicioso: es un absurdo. Y lo mismo vale para “no hace otra cosa más que” (“…la izquierda paraguaya no hace otra cosa más que amedrentar y propugnar…”). Elegido: Te aconsejo que te morfes una Gramática bien untada con ketchup y también con mostaza, así como con mayonesa, porque no haces más que meter la pata, no haces otra cosa que meterla. De nada.
Pero donde el Elegido es un maestro es en esos giros de construcción gracias a los cuales nunca faltan cabos sueltos, sujetos sin predicado, objetos indirectos que se vuelven directos en la misma oración, etcétera: los anacolutos viciosos, como en: “…el candidato a Presidente de la izquierda Paraguaya es un Burgués, proveniente de una familia acomodada económicamente y sin conocimiento alguno de la pobreza de nuestro país, que en épocas de dictadura su única lucha fue embriagarse y drogarse…” Elegido: Quisiste decir: “…cuya única lucha en épocas de dictadura fue embriagarse y drogarse…”
Hum. El problema es que todo el post es un anacoluto vicioso. El Elegido podrá tener problemas léxicos, de puntuación, morfosintácticos y de ortografía, pero no son defectos. Lo serían si hubiera un texto al que pudieran dañar. Pero a su texto nada podría dañarlo, porque, como decía Marco Aurelio, “nadie pierde lo que no posee”. El Elegido no escribe mal: está incapacitado para expresarse con normalidad. No comete errores: toda su prosa es un error. Es un error que escriba. Su vida es un error. El Elegido es el Supremo Ente Aliterario. Nadie se podría enredar tanto como el Elegido para decir, o para no lograr decir, cosas tan simples.
Repetir lo dicho sin ahondarlo ni matizarlo es no poder desarrollar ideas. Si a la pobreza de contenido se suma la pobreza léxica, en la confusión mental que surge de tan penosas condiciones, cuando el autor busca aumentar su pobre léxico sin tener competencia para ello, el uso semánticamente impropio de los términos degenera, simplemente, en entropía. Así, el Elegido compara a los “izquierdistas” con “neo-derechistas”, y, se esté o no de acuerdo, esta vez en lo formal casi logramos escapar del disparate; pero pone “corrientes” y fulmina, once again, todo vestigio de lógica: “…pregonan ser arduos izquierdistas, y en la praxis, se asemejan más a neo-derechistas o en su defecto, a las nuevas corrientes…” Y, a esta altura del galimatías, los izquierdistas neo-derechistas se aplican de manera inmisericorde, las corrientes inventadas se aburguesan y la alusión indistinta a unos y a otras pasa de la categoría de misterio a la de caos: “…más a neo-derechistas o en su defecto, a las nuevas corrientes inventadas o más bien revolucionadas por Fidel Castro y su par el gorilón Hugo Chávez, consistente en una mezcla de Bolivarismo y Comunismo Marxista, bastantes bifurcados, las cuales se aplican de manera inmisericorde y soberana al pueblo, de manera unilateral, viviendo ellos en una de las más nefastas opulencias y de una forma totalmente aburguesada…”
Elegido: Recapacita y detente. Recuerda que la literatura es una de las bellas artes y piensa, antes de hablar, de escribir y de postear, que veinte siglos te contemplan.
“…desconociendo totalmente la realidad de su pueblo, a quienes se le cercenaron sus libertades individuales en post de una ideología que hoy día carece de campo de aplicación; como el tema central de este post es la incoherencia, para terminar expresaré cuanto sigue…” (El subrayado es mío).
Elegido: A menos que lo arriba subrayado haya sido un sarcasmo, una ironía, una broma, estás excomulgado.
Diagnosticar la estupidez es un ejercicio complejo y difícil de abreviar. Veamos. La coherencia articula los conceptos en un texto con sentido, pero no solo es parte de la escritura, sino también de ciertos procesos cognoscitivos que, por ejemplo, permiten responder a situaciones reconocibles (como cuando algunos chimpancés listos oprimen un botón para pedir agua, bananas, un apapacho, qué sé yo). Y, en materia de incoherencia, aunque suene duro, la verdad es que el Elegido se supera a sí mismo, y además muy rápido y en muy poco espacio: repudia a la izquierda por sus revueltas anárquicas y al instante lo que repudia deja de ser la anarquía revoltosa y se vuelve lo opuesto, la dictadura opresiva: “En la actualidad, y habiendo quedado prácticamente sin recursos, de todo tipo…” (Vamos a dejar pasar lo de “sin recursos de todo tipo”; no podemos parar en cada bache. Y también vamos a pasar por alto sus adjetivos –“arduos izquierdistas”, etcétera.) Sigamos: “…la izquierda paraguaya no hace otra cosa más que amedrentar y propugnar la inestabilidad en supuesta manifestación a los que ellos llaman, gobierno de facto, instaurado por supuestos golpistas, intentando crear pequeñas revueltas anárquicas, totalmente anacrónicas, y sin relevancia alguna en un mundo moderno, donde la dictadura y ningún tipo de opresión tienen ya cabida,…”
El cerebro del autor sigue echando chispas: “…donde la dictadura y ningún tipo de opresión tienen ya cabida, ni pueden mantenerse en secreto…” Así que hay dictaduras que se pueden mantener en secreto. Bueno, es lógico que no me haya enterado, puesto que eran secretas. Sigamos: “…por la gran afluencia de información que las tecnologías actuales nos permiten, eso es incoherencia…”
Aquí sí que no lo pesco. ¿Cuál es ahora la incoherencia? Juro que no me estoy mofando: de veras no lo pillo. ¿Cuál es, en este punto del texto, aquí, el “eso”?
Sigamos: “…incoherencia en detrimento, al progreso y la productividad…”
Pues no, yo diría que la incoherencia va en detrimento de la inteligibilidad y del sentido, pero su paso de este terreno, que es el del pensamiento, al de los hechos, no me queda claro. La lógica puede imperar en las operaciones intelectuales, pero el mundo, bromas pesimistas aparte, está, por decirlo así, hecho de otra pasta.
Esto merece un lugar de honor en la Historia Universal de la Tontería. Y yo otro por leerlo. Una persona normal dejaría de hacerlo aquí. Pero yo no soy normal. No me conformaré con haber leído hasta este punto nomás y ser una aplicada analista de las gansadas ajenas, sino que seguiré: quiero ser mártir.
Vamos en orden y desde el comienzo. Las sucesiones invertebradas de ideas no podían faltar en este catálogo del disparate. El Elegido nunca escatima las sartas de palabras inconexas:
“En los últimos dos meses se habló mucho de la incoherencia, incoherencia señalada por los izquierdistas, en relación a los supuestos golpistas…”
Okay. Fuerza, campeón. No sueltes tu tema.
“…(que son aberrantes personajes que en nombre del país cometen todo tipo de ilícitos)…”
Metele pata, líder, no te desvíes.
“…entiéndase por golpistas; personas que tomaron el poder político de una forma violenta y repentina, vulnerando la legitimidad institucional de un estado, o en su defecto las normas legales de sucesión de poder…”
Estamos perdiendo contacto, Houston.
“…concepto totalmente inaplicable, para quienes utilizando los mecanismos legales y constitucionales…”
Se nos va, se nos va.
“…(no siendo estos los más certeros, ni mucho menos correctos, pero si lo que tenemos, siendo totalmente legales y constitucionales)…”
Hola; ¿hay alguien ahí, en ese cráneo? Estábamos en que en los últimos dos meses se habló mucho de incoherencia. Quiero volver a Kansas.
“…sacaron del poder a uno de los presidentes más singulares y folclóricos que tuvo nuestro país, presidente, que, sumergido en un mar de incertidumbre…”
Se nos fue.
No hay caso. El que haya escrito esto, o es un genio, o es un hipopótamo. No se considera que la mente humana pueda extraviarse así. Francamente, yo alucino. No tengo ninguna explicación para este fenómeno. Este tipo no es real: es una joda para Tinelli.
Las ideas se anuncian y no se desarrollan. La primera frase, lógicamente, hace esperar que se discuta la noción de “incoherencia” empleada en “los últimos dos meses”. Eso se deja de lado al siguiente reglón y se salta a la afirmación de que no hubo golpe porque el procedimiento fue constitucional. Ante los argumentos que ya la han replicado, hasta en el ámbito internacional, se espera, lógicamente, que, si se vuelve a afirmar lo mismo sea porque se lo va a sustentar en algo nuevo. Pero no. Se vuelve a saltar a otra cosa, esta vez a un intento de minimizar lo hecho por el gobierno de Lugo mediante la profecía de que será más recordado por sus anécdotas sexuales.
Y si alguien, al llegar aquí, cree que la cosa no puede empeorar, es porque no conoce al Elegido: a partir de este punto, todo son meros adjetivos. Que (los resumo) van en este orden: Lugo estuvo rodeado de “enigmáticos personajes, quitados de alguna historia bolche” o “de las galeras más recónditas (sic; quiso decir “del fondo de las galeras” y hablar de lo recóndito de aquél y no de éstas, obviamente; bah, dejémoslo pasar), “Fidel Castro y su par el gorilón Hugo Chávez”, “mezcla de Bolivarismo y Comunismo Marxista”, (izquierdistas que viven) “en una de las más nefastas opulencias y de una forma totalmente aburguesada” (ojo, que no viven en varias opulencias, sino en una sola, y ojo, que hay opulencias menos “nefastas” y otras que lo son más, eh), “pueblo, a quienes se le cercenaron sus libertades individuales” (bueno, en esta última frase por lo menos alude a hechos concretos; lo malo es que no sabemos a qué hechos alude), “revueltas anárquicas, totalmente anacrónicas” y un “candidato a Presidente de la izquierda” que “es un Burgués”. Vamos, que a estas alturas del texto ya estamos sumergidos en un análisis político del más alto vuelo. Ay, Elegido, Elegido, es como para matarte. Hacerle esto a tus fans. Si tu lenguaje fuese solo un poco, un pelo, un miligramo, un ápice más pobre, no estaría en un post, sino en una casa cuna para niños de la calle. Tus anacolutos son dobles: formales y mentales, gramaticales y lógicos. Antes de armar un texto coherente, deberías tratar de armar una perrera de juguete con las piezas numeradas.
Dice el Elegido que no es aficionado al argumento ad hóminem. Y yo digo que entonces le den un Oscar al mejor actor por lo bien que lo disimula: el plato fuerte de este banquete intelectual es que “el candidato a Presidente de la izquierda Paraguaya es un Burgués” cuya “única lucha fue embriagarse y drogarse en lugares como el caracol, un lugar de privilegiados”. El Elegido, alma sensible, “vivencia” esto como una “incoherencia”. Elegido: ojalá que un candidato que se embriague y se drogue delante del Tuchaité de Fernando de la Mora y que amanezca en la vereda de Popeye bañado en vino en cartón gane las elecciones, cierre esas parodias de universidades que crecen como hongos y envíe a unos cuantos chantas a estudiar todo de nuevo, desde el preescolar. Si no le tuviera tanto asco a la política, me postularía yo solo para hacer eso.
Si he entendido lo que dice este post, no es porque el Elegido logre comunicar nada, sino porque, si alguien no lo entiende, será porque los últimos dos meses estuvo viviendo en Melmack o en Kryptón. Y leerlo ha sido una rara “vivencia”. Porque si, por un lado, al leer Condorito obtengo un contenido prácticamente nulo (no porque sea malo, sino porque ya me sé todos sus chistes) pero a cambio de un casi nulo esfuerzo, y si, por otro lado, entender lo poco que he entendido hasta hoy de la Fenomenología del Espíritu me ha costado un esfuerzo escandaloso y ha estado a punto de matarme de aburrimiento pero al menos a cambio de un contenido de lo más alucinante, el caso del Elegido es para mí una “vivencia” completamente inédita, porque escribe tan mal que entenderlo me ha costado casi tanto como entender a Hegel, pero he obtenido menos contenido que si hubiera leído Condorito.
Quizá sería metodológicamente más riguroso adecuar el discurso verbal al nivel de los debates propios de estos ámbitos, a fin de emitir mensajes más acordes formalmente a su contexto, como, por ejemplo,”tkm xoxo, qacs dsp?”, etcétera, etcétera.
Saludooooos, patadaaaaaas, besooooos,
Uno de mis secretarios en el plano terrenal, Igor, relamiéndose la sangre del desayuno, me trae la bandejita con el azúcar, los croissants, el café, el bife de murciélago, el buitre frito y un informe.
―S-su Osc-curidad ―ríe por lo bajo, frotándose las zarpas―, he en-nn-contrado a un… hum, jujujú… a-a-un… jijí, bonito gaznápiro en un foro, jujujujúúú…
Tomo la bandeja y lo aparto con un gesto. Miro el informe. Hum, podría parecer cosa de poca monta, pero por lo general luego de medio mes en mi sarcófago despierto con ganas de hincarle el colmillo a lo que sea. Ordeno a Sig, que aún pende boca abajo de una viga del techo, que se sacuda la resaca y se levante de una maldita vez, que ya ha anochecido, y que ponga más café en mi azúcar, encienda el ordenador y localice a la víctima. El miserable ríe con sadismo. Sin duda Igor y él se estuvieron divirtiendo con algunas botellas de ajenjo de mi bodega mientras navegaban por Internet en estos días. Excelente trabajo. Les guiño un ojo y les tiro un par de huesos fritos de buitre. Yo solo me rodeo de los mejores profesionales.
Helo aquí. Menudo pajarraco. Pero, mientras nada exija lo contrario, omitiré su nombre y las alusiones que lo hagan reconocible. A Igor y Sig, sedientos de crueldad, les frustra que desdeñe ese gesto común en fanfarrones que se fingen valientes exponiendo impunemente a otros a la vergüenza pública. Pero me asquean tan fáciles alardes. Entre los pecados capitales que Dama Satán mejor y más cultiva está el de Lucifer, que es el Orgullo, y por tan bello y superior pecado veo indignas de Mí tales bajezas. Me bastará con que él mismo se reconozca, si lo hace, y, como es mi elegido de hoy, lo llamaré simplemente, el Elegido.
Sigo leyendo el informe de Igor. El Elegido dice saber latín. ¡Ojalá fuera cierto! Pero tres milenios y varias reencarnaciones te inclinan a veces al escepticismo. En fin, es lo que hay por hoy. El Elegido ha posteado lo siguiente (copy + paste, vide infra):
«En los últimos dos meses se habló mucho de la incoherencia, incoherencia señalada por los izquierdistas, en relación a los supuestos golpistas (que son aberrantes personajes que en nombre del país cometen todo tipo de ilícitos); entiéndase por golpistas; personas que tomaron el poder político de una forma violenta y repentina, vulnerando la legitimidad institucional de un estado, o en su defecto las normas legales de sucesión de poder; concepto totalmente inaplicable, para quienes utilizando los mecanismos legales y constitucionales (no siendo estos los más certeros, ni mucho menos correctos, pero si lo que tenemos, siendo totalmente legales y constitucionales); sacaron del poder a uno de los presidentes más singulares y folclóricos que tuvo nuestro país, presidente, que, sumergido en un mar de incertidumbre, hizo, mucho más que cualquier presidente de los últimos cien años, tanto en materia política, económica y social como así también en el campo educacional y sanitario, pero que, será recordado mas por sus anécdotas sexuales y por los hijos no reconocidos, que por cualquier otra cosa, rodeado de enigmáticos personajes, quitados de alguna historia bolche, jamás contada, o a mi entender, de las galeras más recónditas, que pregonan ser arduos izquierdistas, y en la praxis, se asemejan más a neo-derechistas o en su defecto, a las nuevas corrientes inventadas o más bien revolucionadas por Fidel Castro y su par el gorilón Hugo Chávez, consistente en una mezcla de Bolivarismo y Comunismo Marxista, bastantes bifurcados, las cuales se aplican de manera inmisericorde y soberana al pueblo, de manera unilateral, viviendo ellos en una de las más nefastas opulencias y de una forma totalmente aburguesada, gozando de todas las prerrogativas de un burdo derechista, capitalista o liberal, en el amplio sentido de la palabra, desconociendo totalmente la realidad de su pueblo, a quienes se le cercenaron sus libertades individuales en post de una ideología que hoy día carece de campo de aplicación; como el tema central de este post es la incoherencia, para terminar expresaré cuanto sigue; En la actualidad, y habiendo quedado prácticamente sin recursos, de todo tipo, la izquierda paraguaya no hace otra cosa más que amedrentar y propugnar la inestabilidad en supuesta manifestación a los que ellos llaman, gobierno de facto, instaurado por supuestos golpistas, intentando crear pequeñas revueltas anárquicas, totalmente anacrónicas, y sin relevancia alguna en un mundo moderno, donde la dictadura y ningún tipo de opresión tienen ya cabida, ni pueden mantenerse en secreto, por la gran afluencia de información que las tecnologías actuales nos permiten, eso es incoherencia, incoherencia en detrimento, al progreso y la productividad, pero las mayores de las incoherencias y la mayor demostración de desesperación que se puede percibir es, que hoy, el candidato a Presidente de la izquierda Paraguaya es un Burgués, proveniente de una familia acomodada económicamente y sin conocimiento alguno de la pobreza de nuestro país, que en épocas de dictadura su única lucha fue embriagarse y drogarse en lugares como el caracol, un lugar de privilegiados, donde la gente común no tenía acceso, llámese por el costo de la entrada o porque el lugar era solamente para personas económicamente poderosas o elitistas, el candidato presentado por la izquierda, es un liberal de pensamiento y capitalista de vivencia, una persona que ni nuestra lengua materna conoce, esa es la mayor incoherencia que tuve la oportunidad de vivenciar.-»
Al leer las secuelas del post del Elegido, me digo que un pedante así tendría que callarse luego de haber visto sus garabatos “rebajados” por chismorreos pedestres de arpías o travestis “en jauría”, como dijo uno de sus oponentes menos brutos, y de haber sido rechazado por alguna jumenta a la que le gustaba “la gente inteligente, con una dosis de humor, con estilo, refinada en sus expresiones y agradable” –cosa enteramente razonable, aunque nada sorprendente (sí lo sería que a alguien le gustara la gente imbécil, sin pizca de humor ni estilo, crasa en sus expresiones y desagradable)–, pero a un tipo como este tales pavadas solo habrán servido para convencerlo más aún de su superioridad. Veo que intervino un nombre conocido y que nuestro patán lo despachó con un par de insultos, pero la opinión del tipo conocido era tan endeble que un niño podría haberlo patoteado igual, y veo también que este matoncete de nuestro Elegido dejó en ridículo a la persona que habló de su sintaxis, pero esa persona escribía tan mal como él y era exactamente igual de estúpida. En fin, el Elegido debe de haberse quedado convencido de que no es un analfabeto funcional, y tengo que sacarlo de su error.
El Elegido, no sin derecho, exige a la personaja que afirma que su sintaxis es pésima que demuestre lo que dice, y, claro, como la muy acémila no puede, el Elegido clama en veinte tomos por la explicación que nunca llega, cada vez más seguro de ser un genio. Elegido: Ya que nadie te señala tus problemas de sintaxis, tus solecismos, tu mal empleo de las preposiciones, tus abusos del gerundio (tu “gerundismo”, como también se lo llama), en suma, tus violaciones de las normas sintácticas, allá voy. Tus abusos del gerundio, no, porque son demasiados; tus faltas de concordancia tampoco, porque creo que esas sí te las mostraron, o tú les mostraste las suyas a las otras mentes brillantes con las que polemizas, o ambas cosas. Pero si se trata de fallas en la construcción gramatical por mal uso de preposiciones, copio y pego trozos de tu post: “…incoherencia señalada por los izquierdistas, en relación a los supuestos golpistas…”, “…concepto totalmente inaplicable, para quienes…”, “…en supuesta manifestación a los que ellos llaman, gobierno de facto,…”, “…incoherencia en detrimento, al progreso y la productividad…” Elegido: La norma prescribe “en relación con”, “aplicable a”, “manifestación contra”, “en detrimento de”. Tampoco voy a hablar de tus comas, o terminaría en Navidad: no tienes una mala puntuación, sino un pasmoso desconocimiento de los usos más elementales de la puntuación. ¡Ay de ti, Elegido! Acuérdate de las comas cuando desciendas al Hades.
Los problemas del Elegido también son semánticos, no solo sintácticos. Liga palabras semánticamente incompatibles: “…las nuevas corrientes inventadas o más bien revolucionadas por Fidel Castro y su par el gorilón Hugo Chávez, consistente en una mezcla de Bolivarismo y Comunismo Marxista, bastantes bifurcados, las cuales se aplican de manera inmisericorde…” Elegido: Las “corrientes” no se “aplican”. Sigo: “…lugares como el caracol, un lugar de privilegiados, donde la gente común no tenía acceso, llámese por el costo de la entrada…” Al Elegido: Uno no tiene acceso por el costo, no por el llámese. A quien lea esto: En serio, ¿a qué viene el “llámese”? ¿Indica (aunque lo indique mal) que “costo” es un eufemismo? ¿Indica que el motivo real era otro? ¿Indica que el costo era un pretexto? ¿Indica que en realidad este post lo ha escrito un mandril amaestrado?
Pero no hablemos ya de incompetencia semántica, sino de sinsentido dadaísta: “…tanto en materia política, económica y social como así también en el campo educacional…” Elegido: La RAE acepta “educacional” y otros neologismos viciosos, pero el giro “tanto… como así también…” siempre será inaceptable, porque no es vicioso: es un absurdo. Y lo mismo vale para “no hace otra cosa más que” (“…la izquierda paraguaya no hace otra cosa más que amedrentar y propugnar…”). Elegido: Te aconsejo que te morfes una Gramática bien untada con ketchup y también con mostaza, así como con mayonesa, porque no haces más que meter la pata, no haces otra cosa que meterla. De nada.
Pero donde el Elegido es un maestro es en esos giros de construcción gracias a los cuales nunca faltan cabos sueltos, sujetos sin predicado, objetos indirectos que se vuelven directos en la misma oración, etcétera: los anacolutos viciosos, como en: “…el candidato a Presidente de la izquierda Paraguaya es un Burgués, proveniente de una familia acomodada económicamente y sin conocimiento alguno de la pobreza de nuestro país, que en épocas de dictadura su única lucha fue embriagarse y drogarse…” Elegido: Quisiste decir: “…cuya única lucha en épocas de dictadura fue embriagarse y drogarse…”
Hum. El problema es que todo el post es un anacoluto vicioso. El Elegido podrá tener problemas léxicos, de puntuación, morfosintácticos y de ortografía, pero no son defectos. Lo serían si hubiera un texto al que pudieran dañar. Pero a su texto nada podría dañarlo, porque, como decía Marco Aurelio, “nadie pierde lo que no posee”. El Elegido no escribe mal: está incapacitado para expresarse con normalidad. No comete errores: toda su prosa es un error. Es un error que escriba. Su vida es un error. El Elegido es el Supremo Ente Aliterario. Nadie se podría enredar tanto como el Elegido para decir, o para no lograr decir, cosas tan simples.
Repetir lo dicho sin ahondarlo ni matizarlo es no poder desarrollar ideas. Si a la pobreza de contenido se suma la pobreza léxica, en la confusión mental que surge de tan penosas condiciones, cuando el autor busca aumentar su pobre léxico sin tener competencia para ello, el uso semánticamente impropio de los términos degenera, simplemente, en entropía. Así, el Elegido compara a los “izquierdistas” con “neo-derechistas”, y, se esté o no de acuerdo, esta vez en lo formal casi logramos escapar del disparate; pero pone “corrientes” y fulmina, once again, todo vestigio de lógica: “…pregonan ser arduos izquierdistas, y en la praxis, se asemejan más a neo-derechistas o en su defecto, a las nuevas corrientes…” Y, a esta altura del galimatías, los izquierdistas neo-derechistas se aplican de manera inmisericorde, las corrientes inventadas se aburguesan y la alusión indistinta a unos y a otras pasa de la categoría de misterio a la de caos: “…más a neo-derechistas o en su defecto, a las nuevas corrientes inventadas o más bien revolucionadas por Fidel Castro y su par el gorilón Hugo Chávez, consistente en una mezcla de Bolivarismo y Comunismo Marxista, bastantes bifurcados, las cuales se aplican de manera inmisericorde y soberana al pueblo, de manera unilateral, viviendo ellos en una de las más nefastas opulencias y de una forma totalmente aburguesada…”
Elegido: Recapacita y detente. Recuerda que la literatura es una de las bellas artes y piensa, antes de hablar, de escribir y de postear, que veinte siglos te contemplan.
“…desconociendo totalmente la realidad de su pueblo, a quienes se le cercenaron sus libertades individuales en post de una ideología que hoy día carece de campo de aplicación; como el tema central de este post es la incoherencia, para terminar expresaré cuanto sigue…” (El subrayado es mío).
Elegido: A menos que lo arriba subrayado haya sido un sarcasmo, una ironía, una broma, estás excomulgado.
Diagnosticar la estupidez es un ejercicio complejo y difícil de abreviar. Veamos. La coherencia articula los conceptos en un texto con sentido, pero no solo es parte de la escritura, sino también de ciertos procesos cognoscitivos que, por ejemplo, permiten responder a situaciones reconocibles (como cuando algunos chimpancés listos oprimen un botón para pedir agua, bananas, un apapacho, qué sé yo). Y, en materia de incoherencia, aunque suene duro, la verdad es que el Elegido se supera a sí mismo, y además muy rápido y en muy poco espacio: repudia a la izquierda por sus revueltas anárquicas y al instante lo que repudia deja de ser la anarquía revoltosa y se vuelve lo opuesto, la dictadura opresiva: “En la actualidad, y habiendo quedado prácticamente sin recursos, de todo tipo…” (Vamos a dejar pasar lo de “sin recursos de todo tipo”; no podemos parar en cada bache. Y también vamos a pasar por alto sus adjetivos –“arduos izquierdistas”, etcétera.) Sigamos: “…la izquierda paraguaya no hace otra cosa más que amedrentar y propugnar la inestabilidad en supuesta manifestación a los que ellos llaman, gobierno de facto, instaurado por supuestos golpistas, intentando crear pequeñas revueltas anárquicas, totalmente anacrónicas, y sin relevancia alguna en un mundo moderno, donde la dictadura y ningún tipo de opresión tienen ya cabida,…”
El cerebro del autor sigue echando chispas: “…donde la dictadura y ningún tipo de opresión tienen ya cabida, ni pueden mantenerse en secreto…” Así que hay dictaduras que se pueden mantener en secreto. Bueno, es lógico que no me haya enterado, puesto que eran secretas. Sigamos: “…por la gran afluencia de información que las tecnologías actuales nos permiten, eso es incoherencia…”
Aquí sí que no lo pesco. ¿Cuál es ahora la incoherencia? Juro que no me estoy mofando: de veras no lo pillo. ¿Cuál es, en este punto del texto, aquí, el “eso”?
Sigamos: “…incoherencia en detrimento, al progreso y la productividad…”
Pues no, yo diría que la incoherencia va en detrimento de la inteligibilidad y del sentido, pero su paso de este terreno, que es el del pensamiento, al de los hechos, no me queda claro. La lógica puede imperar en las operaciones intelectuales, pero el mundo, bromas pesimistas aparte, está, por decirlo así, hecho de otra pasta.
Esto merece un lugar de honor en la Historia Universal de la Tontería. Y yo otro por leerlo. Una persona normal dejaría de hacerlo aquí. Pero yo no soy normal. No me conformaré con haber leído hasta este punto nomás y ser una aplicada analista de las gansadas ajenas, sino que seguiré: quiero ser mártir.
Vamos en orden y desde el comienzo. Las sucesiones invertebradas de ideas no podían faltar en este catálogo del disparate. El Elegido nunca escatima las sartas de palabras inconexas:
“En los últimos dos meses se habló mucho de la incoherencia, incoherencia señalada por los izquierdistas, en relación a los supuestos golpistas…”
Okay. Fuerza, campeón. No sueltes tu tema.
“…(que son aberrantes personajes que en nombre del país cometen todo tipo de ilícitos)…”
Metele pata, líder, no te desvíes.
“…entiéndase por golpistas; personas que tomaron el poder político de una forma violenta y repentina, vulnerando la legitimidad institucional de un estado, o en su defecto las normas legales de sucesión de poder…”
Estamos perdiendo contacto, Houston.
“…concepto totalmente inaplicable, para quienes utilizando los mecanismos legales y constitucionales…”
Se nos va, se nos va.
“…(no siendo estos los más certeros, ni mucho menos correctos, pero si lo que tenemos, siendo totalmente legales y constitucionales)…”
Hola; ¿hay alguien ahí, en ese cráneo? Estábamos en que en los últimos dos meses se habló mucho de incoherencia. Quiero volver a Kansas.
“…sacaron del poder a uno de los presidentes más singulares y folclóricos que tuvo nuestro país, presidente, que, sumergido en un mar de incertidumbre…”
Se nos fue.
No hay caso. El que haya escrito esto, o es un genio, o es un hipopótamo. No se considera que la mente humana pueda extraviarse así. Francamente, yo alucino. No tengo ninguna explicación para este fenómeno. Este tipo no es real: es una joda para Tinelli.
Las ideas se anuncian y no se desarrollan. La primera frase, lógicamente, hace esperar que se discuta la noción de “incoherencia” empleada en “los últimos dos meses”. Eso se deja de lado al siguiente reglón y se salta a la afirmación de que no hubo golpe porque el procedimiento fue constitucional. Ante los argumentos que ya la han replicado, hasta en el ámbito internacional, se espera, lógicamente, que, si se vuelve a afirmar lo mismo sea porque se lo va a sustentar en algo nuevo. Pero no. Se vuelve a saltar a otra cosa, esta vez a un intento de minimizar lo hecho por el gobierno de Lugo mediante la profecía de que será más recordado por sus anécdotas sexuales.
Y si alguien, al llegar aquí, cree que la cosa no puede empeorar, es porque no conoce al Elegido: a partir de este punto, todo son meros adjetivos. Que (los resumo) van en este orden: Lugo estuvo rodeado de “enigmáticos personajes, quitados de alguna historia bolche” o “de las galeras más recónditas (sic; quiso decir “del fondo de las galeras” y hablar de lo recóndito de aquél y no de éstas, obviamente; bah, dejémoslo pasar), “Fidel Castro y su par el gorilón Hugo Chávez”, “mezcla de Bolivarismo y Comunismo Marxista”, (izquierdistas que viven) “en una de las más nefastas opulencias y de una forma totalmente aburguesada” (ojo, que no viven en varias opulencias, sino en una sola, y ojo, que hay opulencias menos “nefastas” y otras que lo son más, eh), “pueblo, a quienes se le cercenaron sus libertades individuales” (bueno, en esta última frase por lo menos alude a hechos concretos; lo malo es que no sabemos a qué hechos alude), “revueltas anárquicas, totalmente anacrónicas” y un “candidato a Presidente de la izquierda” que “es un Burgués”. Vamos, que a estas alturas del texto ya estamos sumergidos en un análisis político del más alto vuelo. Ay, Elegido, Elegido, es como para matarte. Hacerle esto a tus fans. Si tu lenguaje fuese solo un poco, un pelo, un miligramo, un ápice más pobre, no estaría en un post, sino en una casa cuna para niños de la calle. Tus anacolutos son dobles: formales y mentales, gramaticales y lógicos. Antes de armar un texto coherente, deberías tratar de armar una perrera de juguete con las piezas numeradas.
Dice el Elegido que no es aficionado al argumento ad hóminem. Y yo digo que entonces le den un Oscar al mejor actor por lo bien que lo disimula: el plato fuerte de este banquete intelectual es que “el candidato a Presidente de la izquierda Paraguaya es un Burgués” cuya “única lucha fue embriagarse y drogarse en lugares como el caracol, un lugar de privilegiados”. El Elegido, alma sensible, “vivencia” esto como una “incoherencia”. Elegido: ojalá que un candidato que se embriague y se drogue delante del Tuchaité de Fernando de la Mora y que amanezca en la vereda de Popeye bañado en vino en cartón gane las elecciones, cierre esas parodias de universidades que crecen como hongos y envíe a unos cuantos chantas a estudiar todo de nuevo, desde el preescolar. Si no le tuviera tanto asco a la política, me postularía yo solo para hacer eso.
Si he entendido lo que dice este post, no es porque el Elegido logre comunicar nada, sino porque, si alguien no lo entiende, será porque los últimos dos meses estuvo viviendo en Melmack o en Kryptón. Y leerlo ha sido una rara “vivencia”. Porque si, por un lado, al leer Condorito obtengo un contenido prácticamente nulo (no porque sea malo, sino porque ya me sé todos sus chistes) pero a cambio de un casi nulo esfuerzo, y si, por otro lado, entender lo poco que he entendido hasta hoy de la Fenomenología del Espíritu me ha costado un esfuerzo escandaloso y ha estado a punto de matarme de aburrimiento pero al menos a cambio de un contenido de lo más alucinante, el caso del Elegido es para mí una “vivencia” completamente inédita, porque escribe tan mal que entenderlo me ha costado casi tanto como entender a Hegel, pero he obtenido menos contenido que si hubiera leído Condorito.
Quizá sería metodológicamente más riguroso adecuar el discurso verbal al nivel de los debates propios de estos ámbitos, a fin de emitir mensajes más acordes formalmente a su contexto, como, por ejemplo,”tkm xoxo, qacs dsp?”, etcétera, etcétera.
Saludooooos, patadaaaaaas, besooooos,
Yo,
Dama Satán,
Por la gracia de Luzbel
Invulnerable, inmune, invicta,
Se piche quien se piche,
Ka-ra-jo.
martes, 14 de agosto de 2012
DESEO SEDIENTO, FAMÉLICO, FURIOSO
Es posible que yo sea una persona incapaz de conformarse con nada. Es posible que me obstine en tender perversamente a huir de todo y a repudiar todo. Sé que son numerosos los que están mucho peor que yo. Que muchos se levantan antes de que lo haga el sol y que a pesar de hacerlo pasan contados días sin hambre y ni uno tal vez con esperanza. Y pese a saber esto los envidio. Envidio a cualquiera que se sienta en su sitio y no agitado por el ansia de huir. Me pregunto si en verdad buscan algo. En ese caso los envidio aún más. O quizá solamente entonces los envidio. O si, por el contrario, no saben lo que buscan y lo único que saben, como yo, es lo que odian, eso que los mata poco a poco, aquello de lo que tenemos que escapar. Entonces no tendría por qué envidiarlos. Yo sé lo que no quiero. Nada de lo que tengo. Nada de esto tiene mi verdadero nombre. Nada lo firmaría como mío. No me quiero ganar un sitio bajo el sol y no quiero pagar por mi derecho a existir. No quiero sonreir cuando el miedo que he aprendido me dice que lo haga. Miedo a qué, a fin de cuentas. A que me ofendan o a que me amenacen, a que se me acerquen, en suma, y me rodeen con sus requisitos: paga esto y aquello y así no te haremos ningún mal, aunque ay de ti si no pagas, y, para pagar esto, inclínate y trabaja y agradece el hecho de tener trabajo. Pero yo no pienso agradecerlo. No quiero inclinarme ni pagar. Y no quiero mentir. Yo soy poeta y uso las palabras para descubrir y no para ocultar. Mentir me enferma como un veneno. No pienso sonreir. Y no voy a arrastrarme conforme a leyes de otros sin tratar de escapar, hasta la tumba, según se espera que haga. No me interesa tener parte en nada de esto; pueden quedárselo para ustedes, gracias. No quiero tener ni ruc ni billetera ni coche ni cédula ni nombre siquiera, y menos número, en esta sociedad. Prefiero ir a la cárcel. Por lo menos allí hay muros. Cuando hay muros, uno sabe, o uno cree que sabe, que, aunque se juegue el pellejo si lo intenta, no puede ser imposible escapar. Si escapar se llegara a volver imposible del todo, ya no serían necesarios guardias armados ni muros. Lo único que realmente deseo, con deseo sediento, famélico, furioso, es encontrar, en este mundo, fuera de la cárcel, en dónde están los muros para poder treparlos y saltar al otro lado, afuera.
DamaSatán,
furiosa.
DESEO SEDIENTO, FAMÉLICO, FURIOSO
Es posible que yo sea una persona incapaz de conformarse con nada. Es posible que me obstine en tender perversamente a huir de todo y a repudiar todo. Sé que son numerosos los que están mucho peor que yo. Que muchos se levantan antes de que lo haga el sol y que a pesar de hacerlo pasan contados días sin hambre y ni uno tal vez con esperanza. Y pese a saber esto los envidio. Envidio a cualquiera que se sienta en su sitio y no agitado por el ansia de huir. Me pregunto si en verdad buscan algo. En ese caso los envidio aún más. O quizá solamente entonces los envidio. O si, por el contrario, no saben lo que buscan y lo único que saben, como yo, es lo que odian, eso que los mata poco a poco, aquello de lo que tenemos que escapar. Entonces no tendría por qué envidiarlos. Yo sé lo que no quiero. Nada de lo que tengo. Nada de esto tiene mi verdadero nombre. Nada lo firmaría como mío. No me quiero ganar un sitio bajo el sol y no quiero pagar por mi derecho a existir. No quiero sonreir cuando el miedo que he aprendido me dice que lo haga. Miedo a qué, a fin de cuentas. A que me ofendan o a que me amenacen, a que se me acerquen, en suma, y me rodeen con sus requisitos: paga esto y aquello y así no te haremos ningún mal, aunque ay de ti si no pagas, y, para pagar esto, inclínate y trabaja y agradece el hecho de tener trabajo. Pero yo no pienso agradecerlo. No quiero inclinarme ni pagar. Y no quiero mentir. Yo soy poeta y uso las palabras para descubrir y no para ocultar. Mentir me enferma como un veneno. No pienso sonreir. Y no voy a arrastrarme conforme a leyes de otros sin tratar de escapar, hasta la tumba, según se espera que haga. No me interesa tener parte en nada de esto; pueden quedárselo para ustedes, gracias. No quiero tener ni ruc ni billetera ni coche ni cédula ni nombre siquiera, y menos número, en esta sociedad. Prefiero ir a la cárcel. Por lo menos allí hay muros. Cuando hay muros, uno sabe, o uno cree que sabe, que, aunque se juegue el pellejo si lo intenta, no puede ser imposible escapar. Si escapar se llegara a volver imposible del todo, ya no serían necesarios guardias armados ni muros. Lo único que realmente deseo, con deseo sediento, famélico, furioso, es encontrar, en este mundo, fuera de la cárcel, en dónde están los muros para poder treparlos y saltar al otro lado, afuera.
DamaSatán,
furiosa.
DamaSatán,
furiosa.
martes, 24 de julio de 2012
EL PELIGRO DE LA MÚSICA
En realidad, este cuelgue suicida (porque debería estar trabajando y no escuchando música), o esta nota, es sobre EL PELIGRO DE LA MÚSICA Y DE LA POESÍA o sobre EL PELIGRO DE LA POESÍA Y DE LA MÚSICA. Pero basta decir EL PELIGRO DE LA MÚSICA porque mi idea va de que en la poesía es ese ritmo bárbaro, o sutil e insidioso, esa forma de inteligencia o ese pulso enigmático, eso que forma precisamente su materia musical, lo que da su vigor propiamente poético a la obra.
La palabra puede tocar el cuerpo con la emoción, pero por lo general llega a él a través de la mente --y a eso lo llamamos su "inteligibilidad". La música, en cambio, alcanza el cuerpo sin pasar por la mente con ningún "contenido" diferenciado del sonido en sí, con ningún contenido que este sonido porte o trasmita y que el pensamiento deba descodificar, es decir, sin lo que en el signo lingüístico llamamos el "significado": la música, más bien, golpea directamente el cuerpo con el poder del puro significante. Significante que tal como es así, en este estado como "desnudo", o, más exactamente, ajeno a la descodificación de ningún contenido, consiste en un absoluto misterio.
La palabra también tiene ese poder y ese enigma de la música, aunque casi ningún escritor sea lo bastante músico para entenderlo, y menos todavía para dominarlo. Este poder que tantos escritores ignoran o que no saben manejar no es sino la dignidad de la materia en su puro enigma opaco, en su último núcleo duro y compacto de oscuridad de cuerpo, de cosa física, de zarpazo o de caricia, de sonrisa o de aullido. Y esto es lo que sostiene, como su osamenta o su esqueleto, como su estructura, el cuerpo vivo del idioma de un verdadero escritor. Sobre todo en poesía, pero también en prosa. (Si es poesía de verdad y si es buena prosa, obviamente.)
Se trata de la música, cuya peligrosa potencia es ilustrada desde la Antigüedad por la palabra de diversas formas; por ejemplo, en cuentos ("El flautista de Hamelín"), en mitos (la lira de Orfeo, que amansa a las bestias más feroces, o la flauta de Pan, que enloquece de terror) o en utopías (la censura de Platón en su polis ideal contra el peligroso poder de los poetas y los músicos): esa capacidad irresistible que la ata por definición a la locura, a lo que no cabe ni pensar ni decir sino que, en el sentido demonológico (y, una vez más, básicamente físico, carnal, corpóreo) "posee" (como el demonio en la "posesión", precisamente), más allá de todas las posibles palabras e ideas.
Es un poder que no negocia con la mente porque, a diferencia del signo lingüístico, es decir, de la palabra en su función comunicativa usual (pero no en su función poética, coherentemente censurada, junto con la música, por Platón --quien fue poeta antes de ser filósofo y quien, asustado de esta potencia oscura que veía en sí mismo, quemó todas sus tragedias inéditas), la música no está condenada al sentido, a la inteligibilidad en la cual se disuelven los enigmas, sino que todo en ella consiste en revelar sin dejarse traducir ni dominar por la mente.
viernes, 13 de julio de 2012
Toda esa muchedumbre de torpes fans de Poe
Ellos nunca escucharán
ni a un cuervo al spiedo
Ellos nacieron un día
en que Dios estaba al pedo
Toda esa muchedumbre
de torpes fans de Poe
ojalá que una noche
se topen con un cuervo
que de modo viscoso
y muy poco poé-tico
deje caer cual plumífero
que no ha cenado ligero
una deposición fresca
sobre sus cabezas huecas
y con flequillos de emo
y sobre sus ojos présbitas
y ojalá que abra
otra vez el cuervo
su garganta seca
y clave su pico
sobre sus latitas
llenas de red bull
y cerveza tibia
y les pegue a tientas
buenas bofetadas
con sus negras alas
y riendo los eche
graznando "a la cama
y a tomar la leche
que ya son las doce"
como a cenicientas
y corran en busca
de una calabaza
de halloween
en la terraza
con tatakuá y grill
de sus megacasas
con quincho y jardín
y les ponga el pijama
y los mande a dormir
bien peinaditos y yertos
igual que si alguna vez
hubieran estado despiertos
En el colmo de la improvisación y el cualquierismo, la lírica se convierte en un hip-hop por chat a propósito de una película, pero es que esos fans de Poe no se merecen ni eso.
martes, 10 de julio de 2012
ODIO A ELBO MORALES
POST ESPECIAL Y EXCLUSIVO PARA ELBO MORALES
(Holaaaaa, Elbo)
Me hace un montón de preguntas y luego, hojeando ayer o anteayer su revista --la revista donde labura, más bien (Vida, de Última Hora, habiasidoqué), ¿qué encuentro? Una tendenciosa "selección" expurgada de modo tan horrible que me deja como si mi opinión fuera parecida a la de cualquier escritor o escritora normal (ag): una opinión vagamente iluminista, aparentemente amiga de la idea de "cultivar" e "ilustrar" o "edificar" al rollo conforme a los lugares comunes más manoseados, sin ninguna personalidad, sin singularidad, sin carácter, ¡sin nada! O sin nada de Montse, por lo menos. Y el final de su artículo lo cierra "conmigo" (con su versión de mí, que no conmigo) en plan súper-hiper-mega-jiga pobre angá: "Chúlina, no la lee ni su coreano 'y a pesar de todo sigue escribiendo'", omitiendo todo lo que le dije antes, y que le daría un sentido radical y enteramente distinto a tamaña afirmación. ¡Manipulación tendenciosa de la prensa! Elbo Morales ha osado disfrazarme de una pseudo intelectual como las que escupen a patadas las universidades y las que atiborran recitales y cónclaves de sociedades de escritores o ganan premios literarios chotos y convencionales. Me ha citado mutilando mis palabras con tan siniestra habilidad maligna que, en su artículo, casi parezco esa cosa lamentable que es una persona sensata.
I HATE U! Pensaba abrir ya el sitio elbomoralesapesta.blogspot.com, pero como soy re kaigüé te salvaste. Por esta vez, solo un post. Pero no tientes al Diablo.
Publico la entrevista entera, encima, para que te fastidies bieeeen. Tu censura y manipulación no funcionan aquí. Y además te uso de pretexto para llamar la atención MÁS QUE SI ME HUBIERAS publicado enterita la interview con TODOS MIS DISPARATES. Así que, resultado: knock out técnico para vos. TE GANÉ, TE GANÉ, TE GANÉ.
ENTREVISTA DE ELBO A MONTSE
(Censurada y mutilada por Elbo)
TO-MA-EL-BO. HUM, Y PUEDE SER QUE TE PERDONE SI HACES ALGO QUE MEREZCA QUE PIENSE EN REVER TU CASO Y DESPIERTE MI MAGNÁNIMA CLEMENCIA. ¡"BESITOS" Y CHAAAAAU!
(Holaaaaa, Elbo)
Me hace un montón de preguntas y luego, hojeando ayer o anteayer su revista --la revista donde labura, más bien (Vida, de Última Hora, habiasidoqué), ¿qué encuentro? Una tendenciosa "selección" expurgada de modo tan horrible que me deja como si mi opinión fuera parecida a la de cualquier escritor o escritora normal (ag): una opinión vagamente iluminista, aparentemente amiga de la idea de "cultivar" e "ilustrar" o "edificar" al rollo conforme a los lugares comunes más manoseados, sin ninguna personalidad, sin singularidad, sin carácter, ¡sin nada! O sin nada de Montse, por lo menos. Y el final de su artículo lo cierra "conmigo" (con su versión de mí, que no conmigo) en plan súper-hiper-mega-jiga pobre angá: "Chúlina, no la lee ni su coreano 'y a pesar de todo sigue escribiendo'", omitiendo todo lo que le dije antes, y que le daría un sentido radical y enteramente distinto a tamaña afirmación. ¡Manipulación tendenciosa de la prensa! Elbo Morales ha osado disfrazarme de una pseudo intelectual como las que escupen a patadas las universidades y las que atiborran recitales y cónclaves de sociedades de escritores o ganan premios literarios chotos y convencionales. Me ha citado mutilando mis palabras con tan siniestra habilidad maligna que, en su artículo, casi parezco esa cosa lamentable que es una persona sensata.
I HATE U! Pensaba abrir ya el sitio elbomoralesapesta.blogspot.com, pero como soy re kaigüé te salvaste. Por esta vez, solo un post. Pero no tientes al Diablo.
Publico la entrevista entera, encima, para que te fastidies bieeeen. Tu censura y manipulación no funcionan aquí. Y además te uso de pretexto para llamar la atención MÁS QUE SI ME HUBIERAS publicado enterita la interview con TODOS MIS DISPARATES. Así que, resultado: knock out técnico para vos. TE GANÉ, TE GANÉ, TE GANÉ.
ENTREVISTA DE ELBO A MONTSE
(Censurada y mutilada por Elbo)
MONTSE: No tengo idea. Aunque sospecho que parece raro que lo diga, por lo general lo que las demás personas hagan o dejen de hacer me es indiferente.
Así que no he pensado en el asunto. Ni creo que vaya a hacerlo. Si alguien lee o no, es cosa suya. ¿En qué me puede a mí concernir eso?
Mi tono belicoso se debe a que, cuando respondo preguntas, o simplemente cuando hablo con alguien, sé que lo que digo puede resultar extraño e incluso parecer algo enfermizo, pueril o sin sentido (por ejemplo, usted podrá pensar: “¿Cómo puede serle indiferente a una escritora que la gente lea o no?”). Para mi tono belicoso no hay otro motivo que ese constante saber de mi rareza. Lo aclaro para que no lo tome a mal.
ELBO: ¿El precio de los libros también influye en este aspecto?
MONTSE: No lo sé. No quiero pilotear. Supongo, por lógica, que es relativo. Los libros son caros para mí y para otros parecidos a mí en el sogüetismo y en la inseguridad y los altibajos de laburo y de dinero. Pero los hábitos de varios amigos y de la gente de mi entorno me indican que para un buen grupo de consumidores su costo es de risa. Sin hacer nada especial, en cualquier pub se gasta más. Yo, a veces, si cobro un laburo, puedo comprar un libro caro, pero no puedo comprar un vaquero caro, ni producirme como las otras, etc. Ergo, para las clases media y baja el precio de los libros en Paraguay es excesivo. Sin embargo, hay otros (con formación terciaria o profesiones liberales, y en teoría parte importante del mercado lector) para quienes no lo es. Los libros les parecen caros porque su valoración subjetiva los disuade de comprarlos. Gastan doscientos mil en una remera, medio palo en sesiones de algo y en un personal trainer para reforzar ese algo, setecientos mil en chupar e ir a un concierto, dos palos en tonificar alguna cosa con un tratamiento de alguna otra cosa o medio millón en un vaquero porque su valoración de esos bienes es alta. Pero como casi no saben leer, pagar entre ochenta y cien mil guaraníes por un libro (de los ―para mí― caros) les parece una locura. (Y en efecto, sería una locura. ¿Qué van a hacer ellos con un libro?)
ELBO: ¿Cómo ve los libros y el panorama de lectura hoy en el país?
MONTSE: Pues la verdad no los veo: no me he detenido a pensar en ese tipo de asuntos. Lo cierto es que creo que me da lo mismo.
No tengo mala intención al responder esto. Todo lo que pretendo es no mentir.
ELBO: ¿Hay un mercado de lectores para que uno pueda decidirse a vivir de la literatura?
MONTSE: Bueno, yo nunca intentaría vivir de la literatura. Lo último que quiero es vivir de la literatura. Prefiero vivir de cualquier otra cosa. Por ende, nunca he intentado vivir de la literatura. En consecuencia, no lo sé.
Verá usted, yo no subordinaría la literatura a ningún otro fin. Es, en mi caso, algo estrictamente personal y de mi exclusiva incumbencia, y seguirá siendo tan independiente de cualquier otra consideración o circunstancia como yo sea capaz de mantenerla: o sea, por completo.
Como este es un asunto solo mío, no me incumben los hábitos de lectura de los demás. Es cierto que soy algo solipsista, o autista, o ausente, o argel, y no precisamente un modelo de extroversión o sociabilidad, pero al menos en este caso creo que mi desdén o indiferencia no refleja algo tan antipático como la misantropía o el egoísmo (que sé que tengo en exceso), sino un concepto de lo literario radicalmente ajeno ―y se lo digo con amistad, monsieur― al tipo de preocupación que reflejan sus preguntas.
No solo con orgullo, sino incluso pavoneándome, aclaro que, por supuesto, mi actitud ante la literatura (ante la literatura en particular, y ante todo en general) es francamente anormal y presumiblemente patológica.
ELBO: ¿Cómo toma el público lector paraguayo las obras de los autores nacionales no tan conocidos?
Estoy consciente de que prácticamente cualquier otro escritor podría responder a estas preguntas con algo más de realismo que yo.
Es que los demás escritores por lo general son personas más normales que yo.
Por la difusión de ciertos estereotipos, los escritores tienen en general fama de raros. Pero yo soy rara entre los escritores.
ELBO: ¿Qué repercusión han tenido sus libros en el país (ventas, comentarios de lectores)?
MONTSE: Desde hace unos tres años no he publicado ningún libro, y desde entonces lo que escribo está inédito. Dejé de publicar libros cuando (aún no sé por qué) de pronto me fastidió todo lo que rodea al hecho de escribir (como publicar libros, por ejemplo). Así que preferí escribir y punto.
Antes de esta retirada del “mundo literario” (no de la literatura, ya que escribo, sino del mundo literario), en cuanto a las ventas, nunca lo he sabido bien. No porque haya algo turbio en nadie con quien haya tenido tratos comerciales de ese tipo (no que yo sepa, vamos), sino porque soy despistada hasta el extremo más freak que pueda alucinarse en asuntos de dinero y cosas así. En cuanto a los comentarios de los lectores, a veces me han sorprendido y desconcertado ciertos ataques contra mí, ataques realmente feroces, aparentemente llenos de auténtico odio, y con frecuencia incluyendo insultos de tipo personal, de parte de algunos periodistas y también de otros escritores, pero esto principalmente en otros países, fuera de Paraguay. Al mismo tiempo, me enorgullece decir que creo contar con la comprensión e incluso con el aplauso de unos cuantos seres que yo llamaría inteligentes. Bueno, esto, igualmente, mucho más en otros países, pero en este caso en el nuestro también.
MONTSE: Creo que sí. Pero no domino el tema, porque, aunque he publicado libros aquí, no me ha sido, y en cada caso por motivos concretos y circunstanciales, difícil hacerlo. Además, aparte de esto he observado que hay mucho movimiento editorial en Paraguay y otros países con el circuito de los sellos “cartoneros” iniciado en Buenos Aires con Eloísa, y sus editores ―muchos de los cuales, en Asunción, Buenos Aires, Lima, etcétera, son amigos míos (o nuestros, monsieur)― buscan difundir obras originales a bajo costo. He publicado poco en sellos cartoneros, sin embargo, no sé por qué.
Tampoco me ha costado publicar libros en otros países. Vaya, tengo suerte. De pronto me empiezo a arrepentir de haber dejado de publicar libros. Sé que no suele ser fácil. Así que me fastidia percibir el inicio de un zumbido interno: “Dios le da pan al que no tiene dientes”. De hecho, si quisiera publicar ahora, podría elegir dónde y con quién. No soy ningún best-seller, pero tengo suerte en esto de contar con algunas personas que creo que realmente aprecian lo que hago.
ELBO: ¿Qué tanto ha beneficiado o perjudicado a vuestra difusión como escritora paraguaya la era digital, tanto aquí como afuera?
MONTSE: No tengo idea. Me temo que soy totalmente apática en materia de ambiciones mundanas. Sueno virtuosa y aburrida. Juro que no soy aburrida ni virtuosa. Es que tengo ambiciones, pero, por así decirlo, no son de este mundo, y son tan raras que nadie las podría imaginar. En fin, yendo al grano, la verdad es que, como nunca he intentado difundirme ni promocionarme, ni he seguido nunca el estado de mi promoción y de mi difusión, no sé nada al respecto.
TO-MA-EL-BO. HUM, Y PUEDE SER QUE TE PERDONE SI HACES ALGO QUE MEREZCA QUE PIENSE EN REVER TU CASO Y DESPIERTE MI MAGNÁNIMA CLEMENCIA. ¡"BESITOS" Y CHAAAAAU!
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