lunes, 25 de febrero de 2013

SI NO IGNORÁSEMOS TANTO, NO ESTARÍAMOS TAN TRANQUILOS


Este post viene a continuación del anterior como una especie de complemento lateral, o, en el peor de los casos, de efecto colateral.

SI NO IGNORÁSEMOS TANTO, NO ESTARÍAMOS TAN TRANQUILOS. NI TAN QUIETOS

Aquí entre nos, a mí me da corte hablar de “política”.

En parte, sé que es solo un rasgo mío, por ser yo una persona despistada en un grado extremo y anormal, y poco afín a los diversos temas que conciernen a la "realidad".

Pero creo que en parte esta incomodidad es la de toda una época, o la de toda una etapa de la cultura: una etapa en la cual la consciencia se ha vuelto, necesariamente, una consciencia angustiada.

Porque, si viviéramos en una pequeña aldea “primitiva”, los intereses que están detrás de los hechos serían evidentes. (Ejemplo tonto: cualquiera tendría claro que “Trucutú mató a Yogurtu para quedarse con todas las cabras de Peloncha, que había dicho que se las repartieran”.) Pero en nuestro mundo, grande y complejo, no lo son.

Y como es tan grande, cada vez hay más hechos que no conocemos por nosotros mismos, sino por los diarios y la tele.

Y en los diarios y la tele: A) no hay relación entre las “noticias” y la historia que las precede y enmarca, o el contexto actual del que son parte. Y B) lo que no importa dura más que lo grave. Y C) los hechos parecen no tener nada que ver con nada que pueda servirnos de indicio para entenderlos mejor. Ni D) tampoco parecen estar relacionados entre sí de ninguna forma que tenga sentido.

La prensa, en este mundo demasiado complejo y grande para ver las cosas de una ojeada y para conocer lo que pasa por uno mismo, es el único modo de enterarnos de cosas muy importantes.

Y en la prensa los hechos son entidades fortuitas. Lo que los hechos integran, o sea, la realidad, aparece, por lo tanto, como algo ininteligible e inexplicable.

Y tan poco sabemos, y tan incierto sería decidir algo sobre este endeble suelo, que, si tuviéramos que actuar, sería fácil mandar sin querer, por desinformados, al fondo del water todo lo que en este mundo puede tener algún valor, para que otros jalen la cadena.

Uno sabe que no sabe del todo lo que sucede, ni por qué. Uno siente que todo lo que pasa depende de factores desconocidos e incomprensibles para uno. Uno podría creer que es impotente para entender el mundo en el que vive. Uno podría creer que así le es imposible orientarse y actuar. Uno podría preferir no actuar. Uno podría no querer pensar en lo que supone que no logrará nunca entender bien.





REBUZNO PROPIO

Ayer alguien usó, al comentarme un post, la frase: “Nuestra América...”

Yo hablo por mí, no por América. Y será suya, no mía. Y me da igual si es usted americano, surafricano, esquimal o belga. Y lo que más me fastidia es que ese tipo de frase le gusta a unos y no a otros, y que esas divisiones no son mías, y no las entiendo ni me interesan. Nada dicen de usted ni de mí como individuos. Tiñen lo que se dice con ideas que ignoro. Las frases que sintonizan con tal o cual postura que no es mía, las expresiones tomadas de discursos ya existentes y que no son míos, traen consigo supuestos que ni sé bien cuáles son ni tienen que ver conmigo, y si usted, señor, señora, señorita, niño, niña, está leyendo esto, espero que no solo no tengan que ver conmigo sino tampoco con usted, al menos no aquí y ahora, o sea, mientras me lee. Todo lo que se dice se dirige a alguien, y esto también, pero ese alguien aquí no tiene una postura u otra sino cualquiera, y sea quien fuere usted, facho, zurdo, de izquierdas o de derechas, presuntamente culto, o ignorante, yo me dirijo a usted como individuo.

Mire, yo soy poeta. Eso no es tener un número equis de libros publicados, ni de premios ganados, ni de reseñas en la prensa, ni de nada. Es tener que buscar uno durante toda su vida sus palabras. Y, por ende, tener uno, dentro de lo que humanamente cabe, un postura propia. Individual. Le hablo de la soledad en el mejor sentido. En el de, entre otras cosas, por ejemplo, no utilizar palabras ni discursos de otros para “pensar” ideas que no pueden sino ser, también, de otros.

VENGA, ANÍMESE A PENSAR, NO SEA GALLINA

Señor, señorita, niño, lector de cualquier pelaje: mire, yo no sé nada de política, porque soy una persona anormalmente alejada de la "realidad", anormalmente despistada y anormalmente lenta para la empatía en el trato social y, como parte de eso, para la comprensión –que aún no tengo– de los hechos sociales y, en general, del comportamiento humano. Y encima tampoco soy una persona astuta, que "pesque" lo que se mueve en los juegos del poder. Estos temas son los más ajenos a mi naturaleza. Una vez, como se supone que tengo buena pinta y que cuando quiero me porto como gente, y mi padre tenía un amigo diplomático, recibí la propuesta de serlo yo también. El amigo me preguntó qué creía yo que movía a los diplomáticos a elegir su carrera. Como su mayordomo nos trajo un brandy de primera, un café de película y unos chocolates adictivos, y el tío tenía una pinacoteca estupenda, y yo nunca lo veía pegar golpe, respondí: "Las ganas de vivir bien sin trabajar, supongo". (No se me ocurrió que otra persona podría haber tomado esto a mal; mi única intención había sido contestarle con exactitud.) Él se quedo callado y luego dijo: "Hum. Lo tienes claro. Eh... Lo malo es que, justamente por tu forma de responder, creo que esta carrera tal vez no sea la mejor para ti". No entendí por qué dijo eso y me olvidé del asunto. Lo he entendido hace poco, por asociación de ideas a raíz de un papelón mío reciente, y solté una carcajada, pues es una buena réplica. Me llevó años reírme de la ingeniosa respuesta del cuate de mi viejo. Eso es ser lenta. Señor, señora, señorita, niño, niña: lo más probable es que usted no lo sea tanto.

En suma, no sea gallina: si yo, que entiendo de política mucho menos que las personas normales, que tengo una falta de afinidad prácticamente autista con la realidad política (aunque solo sea porque es eso, “realidad”), puedo intentar pensar sola, o sea, libremente, qué es lo que está pasando, entonces usted, señor, señora, señorita, niño, niña, lo puede hacer también, y con algo de suerte lo hará mucho mejor.

SI MIRA USTED A OTRO LADO, NO ESTÁ SIENDO EGOISTAMENTE ASTUTO: ESTÁ USTED HACIENDO EL TONTO

Tan poco, en fin, entendemos de todo lo que sucede, que podría pasársele a usted desapercibido lo que es contrario a sus propios intereses. No es seguro que, al “no buscarse problemas”, actúe usted conforme a su conveniencia, aun si se ha propuesto ser egoísta de la manera más franca. Y tanto si es usted orgulloso y no piensa tolerar atropellos contra nadie, como si es curioso y no se piensa quedar sin entender nada, como si es egoísta y no piensa dejar que su ignorancia le perjudique en beneficio de otros (y todos somos una o dos de esas tres cosas, o las tres), mirar para otro lado ante lo que sucede, a trescientos kilómetros de su casa o a miles, no le conviene a usted en absoluto. Si mira usted a otro lado, no está siendo egoístamente astuto; discúlpeme la expresión, pero lo que usted está haciendo es el tonto.

Y SI USTED FUERA UNA DE ESAS PERSONAS...

Uno puede vivir creyendo que la muerte de las personas a la que no conoce no es asunto suyo. Uno puede creer que lo único que importa es tener uno su vidita asegurada, su casita, su ollita bien llena, su autito, y que si un asesinato se perpetra a trescientos kilómetros de Asunción, y no le roza ni a uno ni a los suyos, entonces no le incumbe. Y, a pesar de esto, uno puede creerse católico, o cristiano, o vegetariano, o budista zen, e irse a dormir cada noche con la conciencia tranquila.

Si es usted una de esas personas, aunque nunca me lea, también a usted le escribo.



Ermita de Dama Satán



CUANDO HABLO DE PERSÉFONE...

Cuando hablo de Perséfone, y le anticipo la desolación y el desamparo, la incertidumbre y la pena que se apoderarían de todo lo que existe si lo que ahora está pasando siguiera hasta llegar a lo que podría ser su término lógico, no busco con ello “inflar” el puro dato al exceder lo que es el lenguaje en tanto medio de comunicación, sino que busco incluir también en esta historia la parte de ella que casi no es ya comunicable, que el lenguaje no puede ya decir, sino solo indicar mediante viejos símbolos.

Necesitamos aquello que se dice, lo que es, en rigor, claro y comunicable, para entender las cosas que suceden, y, por ende, para sentirnos, y para, en efecto, ser capaces de pensar y de actuar como queremos, es decir, conforme a lo que somos. Y es de eso de lo que le he venido hablando hasta aquí. Ahora añadiré otra cosa, porque eso, lo inteligible, el dato, aunque es imprescindible, no lo es todo.

Aunque huelga decir que no es el suyo el único caso, voy a volver a hablar de Benjamín Lezcano.

LO INCOMUNICABLE

Al desarticularse y desplomarse y chocar secamente con el piso Benjamín Lezcano, pensar que probablemente nadie iba a imaginar lo que en ese momento él sintió y supo, su breve pero infinito infierno, que probablemente nadie lo iba a sentir ni por él ni con él ni en su lugar, y que él ya no lo podría decir nunca, y que quizás ya nadie lo diría, fue parte del horror. Porque en la muerte que te busca y te encuentra y te atrapa en tu casa sin que nadie la pueda detener en medio de la noche se manifiesta algo más de lo que encierra el –sin duda imprescindible– dato en su claridad. Se manifiesta que algo monstruoso está surcando el mundo, algo que mueve hasta a los asesinos; y aplasta entonces tu pecho un peso oscuro, y te toma del cuello brutalmente, como si nunca hubieras sido nadie, una náusea confusa, caótica y sin palabras. Y es, sin embargo, para los demás, una vez consumada ya la muerte, preciso sentir esto, es preciso que sea duro pensarlo, que pensarlo se acerque lo más que quepa a lo que fue en verdad, a lo insoportable, a la iniquidad, a la vergüenza; y al llegar la mente hasta ese punto y tocar el ardor de lo real ya no se comunica, porque una herida sin bordes, y sin adentro ni afuera, es el fin de la razón y la palabra. He ahí lo que excede el dato, lo que esa muerte reclama que no muera, que no sea desconocido e ignorado, que sea revelado de algún modo. Desde la Antigüedad hemos imaginado que las sombras de los muertos, sus espectros, yerran sin paz cuando nada mitiga un horror insondable que se oculta a los sobrevivientes o que las palabras con las que se narra su fin no transmiten, porque es demasiado atroz y eso lo vuelve impensable. Pero eso atroz e impensable que es el fin de la palabra sin embargo sucedió, fue vivido por un hombre, y, porque es horrible, debe ser como si para siempre y desde siempre estuviera pasando. Y es preciso que sea muy penoso, que sea inmundo y amargo pensar en ese momento, pues solo así se puede comprender, y solo al comprender cabe conmemorar. Porque cargar el peso de ese absurdo es parte necesaria del guardar la memoria de quien así perece, la memoria de un hombre que vivió y que murió con injusticia, sin que ni usted ni yo entendamos por qué.

Esa afrenta sin nombre es lo incomunicable. Solo cabe rodearlo, acercarse,  indicar su lugar, dónde se encuentra. Y ahí, en el fondo negro de lo incomunicable, y en ninguna otra parte del discurso, está la verdadera realidad.


jueves, 21 de febrero de 2013

ECUACIONES SIMPLES


Señoras y señores, amigos de todas las esquinas, callejones y barrios de este tercer planeta.

1. MOVIMIENTOS CAMPESINOS

Había una vez dos dirigentes campesinos, Benjamín Lezcano y Vidal Vega, en Paraguay. 
El campo paraguayo está siendo invadido por el cultivo de soja para la exportación, negocio de los latifundistas. Los campesinos que intentan conservar sus tierras no logran cosechar lo que han sembrado porque los agrotóxicos que utilizan estos grandes empresarios dejan el suelo inerte. Así que terminan aceptando que les compren su pequeña propiedad a equis dólares la hectárea, y quizá alguno piense por un momento que podría ser peor y que deberían estar agradecidos. Y se van quedando todos sin tierra ni trabajo. Casi ningún campesino puede ya vivir de su propio trabajo y de su propia tierra en Paraguay. El suelo y el agua se han vuelto venenosos.
Benjamín Lezcano y Vidal Vega, campesinos sin tierra ellos mismos, formaban parte de los movimientos que comienzan a defender a cuantos en Paraguay lo pierden todo junto con su tierra para que prosperen los latifundistas. ¿Y a mí que me importa, si no soy campesino?, podría uno decir en un sano y natural gesto de puro egoísmo. Aun puestos en ese extremo, que no pienso juzgar, de vital misantropía o indiferencia ante los campesinos y cualesquiera otras criaturas humanas, la tierra nos concierne a usted y a mí, y no está yendo a parar a buenas manos. Personalmente, confío más en las manos de personas como Lezcano y Vega.
Vidal Vega, que era, además, un testigo importante de la masacre de Curuguaty, utilizada para enjuiciar a Lugo y, a reglón seguido, darle golpe, de una fucking vez, hace unos ocho meses, fue asesinado hace muy poco tiempo, a principios del pasado diciembre, cuando las bolsas de los supermercados estrenaban dibujos navideños.

MORALEJA NEGRA Y TONTA

Señoras y señores
aunque no lo escuchamos
esto pasa
mientras todos chupamos
en la terraza


2. PARAGUAY PARA DUMMIES
(O sea, fuera de bromas, para gente medio lenta y despistada, como yo)

La multinacional Monsanto cultiva en Paraguay especies transgénicas, sobre todo soja.
Lugo, antes de ser derrocado por el golpe de Estado de Franco hace unos ocho meses, no había autorizado un nuevo ingreso de semillas transgénicas. 
Pocos días después de dar el golpe a Lugo y tomar el poder, Franco autorizó el ingreso de más semillas transgénicas.
La multinacional Rio Tinto proyecta la instalación de una gran planta procesadora de aluminio en Paraguay.
Lugo, antes del golpe de Estado con el que lo derrocaron hace unos ocho meses, se había negado a autorizar la instalación de esa planta sin un estudio previo sobre su impacto ambiental. 
Franco aprobó la instalación de la planta de Rio Tinto a los pocos días de haber tomado el poder mediante el golpe.
El dirigente campesino Benjamín Lezcano se oponía públicamente al uso de transgénicos por parte de los plantadores de soja. También se oponía públicamente a la instalación de la planta de Río Tinto. 
Franco es el actual presidente de Paraguay.
Anteayer, el martes, Benjamín Lezcano murió violentamente acribillado por diecisiete disparos de fusil FAL. 
Lo asesinaron dos desconocidos delante de su casa en medio de la noche.



Goya




3. Y AUNQUE USTED O YO TUVIÉRAMOS UN POCO DE DIGNIDAD...

Dicho sea de paso, como una digresión, los agrotóxicos son... pues eso mismo: muy tóxicos. Los campesinos que se han quedado sin tierra a veces tienen que sobrevivir rociando con ellos los cultivos de los latifundistas a cambio de algún dinero. Para esa triste labor no suelen tener equipo que los proteja, ni cuidarse de no respirar el veneno y de no tocarlo. Quizá no lean los rótulos --no muchos saben leer. Y aunque usted o yo tuviéramos un poco de dignidad y fuéramos a leerles esos rótulos en persona, que es lo mínimo que alguien decente debería hacer, no les servirá de nada cuando sobre sus casas, sus pueblos, sus compañías, caiga una gomosa y fría, lenta lluvia de veneno desde los aviones que con él fumigan los roturados campos de Paraguay.


4. Y SI PERSÉFONE UN DÍA...

Los campesinos viven en el campo. No lo envenenarían. Es su casa. Al cosechar los frutos de la siembra cosechan también con ellos la fiesta y la recompensa, el orgullo y la alegría, porque ese es el premio que desde la Antigüedad brinda la tierra. 
Cultivar es cuidar, entre otras cosas: se cultivan, con ese mismo verbo en español, la mente, la amistad, la tierra y el espíritu. Cultivar la tierra es precisamente lo opuesto a destruirla --o a explotarla, si queréis. 
Pero si tu morada no es el campo, porque eres un gran empresario, poco te importará lo que le pase, mientras no contamine tu casa en, qué sé yo, quién sabe dónde, en Lovaina, Barcelona, Punta del Este, Ginebra, Río, California o Miami, o, en fin, whatever, sea cual fuere el lugar. 
Cada año, desde la Antigüedad, Hades rapta a Perséfone y todo el campo se sume en el invierno. Aguardamos entonces la vuelta de Perséfone, la ampliación de la luz, los vastos horizontes despejados, el brote tímido de las primeras hojas, los estornudos de la primavera. Y Perséfone jamás ha dejado de volver, para júbilo de todos, hombres, dioses y elementos, viento, montañas, agua, barro, plantas y bestias, desde hace miles de años. 
Pero, por algún motivo, los cultivos transgénicos son más resistentes a algunas sustancias; okay, en efecto, no soy precisamente erudita en materia de tecnologías agropecuarias; de cualquier modo, lo que interesa aquí es que con ellos hay que usar una cantidad enorme de agroquímicos. Y eso deja cada vez más yermos, más estériles los campos. 
Claro, por el momento aún se los resucita con dosis masivas de fertilizantes. 
Pero pensad en lo que pasaría si, alguna vez, lo que siempre sucedió no sucediera. Pensad en el abandono, en el miedo y la extrañeza. Pensad en la hostilidad muda de todas las cosas. Pensad en el horror ante el justo reproche de lo que en otro tiempo fuera bello, vuelto deforme al fin, desconocido, como mutado por una magia negra. Pensad ahora en lo que pasaría si Perséfone, un día, no regresara más...



Montserrat Álvarez






miércoles, 2 de enero de 2013

...BUT NOT LEAST!


Que loca, casi me olvidé de esto. Surgió hace diez años, pero yo me enteré este, once again, pasado 2012, por un documental pillado por azar en la TV Pública. "Garbage is beautiful", respondió una vez Butch Vig a un periodista que le preguntaba por el nombre del grupo. "La basura es hermosa". Y al ver este documental lo recordé, pues de toda materia, por más que sea ruin, se puede hacer soporte de un sentido que descubra, en efecto, su belleza. Incluso de la vida. El proceso siempre encierra misterio y suscita asombro. De lo que pudo ser locura o crimen, alguien hace poemas o ecuaciones, música o edificios, o simplemente, con gesto inadvertido, no responde al horror con más horror sino que le sonríe de algún modo secreto al ir cada mañana o cada tarde o noche a su oficina, taller, chacra o despensa o quizás a la calle. Y nadie lo diría. Pero solo cuando se descorre el velo que oculta la existencia de esa fuente de riqueza, inteligencia y luz oculta en tantos, uno cae deslumbrado y dice: "¡Sí! Quiero seguir siendo parte de esta especie".

Hallarán al final de este post el documental que vi en el 2012. Los intérpretes a los que escucharán, a falta de dinero, han aprendido a arrancar su música a la basura. "Mi nombre es María Eugenia Benítez Penayo. Tengo quince años y toco el violín". Esa es la dignidad del arte y los oficios: ver en el mundo una fábrica en donde el hombre crea y que transforma. "Me llamo Juan Gerardo Ayala y me dicen 'Liquí'. Tengo dieciocho años y toco la flauta". "Me llamo Juan Manuel Chávez, más conocido como 'Bebi'. Tengo diecinueve años y toco el chelo". 

"Este chelo", precisa Chávez (o 'Bebi') "está hecho de una lata de aceite; la madera, tirada en la basura (te olvidaste del verbo, amigo 'Bebi'), y las clavijas son de una vieja cuchara para golpear la carne y para hacer el ñoquis (sic)". El presunto chelista va indicando las partes de ese artefacto de apariencia completamente absurda mientras describe su pintoresco origen hasta llegar al asunto de las clavijas, los bifes que alguien ablandara antaño a cucharazo limpio y los ñoquis, antes de terminar con esta tranquila frase: 

--Y suena así. 

Y si hasta ese instante una, con maldad damasatánica, pensaba que se tendría que reír y ser sarcástica, ahora enmudece y hace en su interior una profunda reverencia, y si llevaba quepi se descubre lentamente y con el mayor respeto. Porque, ¡hijo de /&;$(&%!5$/%, cómo suena tu chelo!

Vean esto. Es la Orquesta Sonidos de la Tierra. Paraguay, Sudamérica. 







Señoritas y señores músicos de esta orquesta: Dama Satán espera disfrutar de escucharlos más este 2013, y por ahora se inclina y los saluda. 

Bien ahí.


GRANDES COSAS VEREMOS, III


GRANDES COSAS VEREMOS, III

DIVINE FITS 

¿Te suena? ¿O ni siquiera lo escuchaste en tu fiesta de Año Nuevo? (¿Si pasaste el Año Nuevo en Paraguay, al menos? No lo he podido constatar aún en los demás países, aunque dudo que haya mucha diferencia.) ¿Ni tampoco escuchaste ahí lo antes posteado bajo el título GRANDES COSAS VEREMOS en esta recensión del 2012, por supuesto? 

Es que la gente no solo no sabe a veces qué escribir ni que tocar o componer o cantar, sino que tampoco sabe qué leer ni qué escuchar. Oscilamos entre una audiencia musicalmente impúber que se agita al vaivén de los hilos de la industria y se prende a novedades entre las que no discierne qué es efímero y qué no, y una audiencia de treintañeros desfasados que se han quedado para siempre en los noventas. En última instancia, la "música", stricto sensu, no les importa tanto a los unos ni a los otros como la sensación de "pertenecer a algo", a algún grupo de personas con experiencias y gustos en común, tanto si se trata de brit pop como si se trata de cumbia villera. 

Lo cual es una tendencia humana que yo nunca he sentido, pero que tampoco tengo por qué censurar. Salvo, claro, por el hecho de que no creo que tenga nada que ver con el arte. 

A fines de agosto de 2012 salió A Thing Called Divine Fits, el debut del grupo Divine Fits, de Britt Daniel (Spoon) y Dan Boeckner (Wolf Parade). El 2012 se cierra abriendo de par en par y de un buen golpe esta nueva puerta que no tiene aún tanto tiempo de vida como para saber si durará pero que sí ha nacido tan de pie como para desearlo con locura. Si la lógica tuviera músculos y pudiera sonar, lo haría con esta perfección de potencia arrolladora, incontestable como un silogismo, ruda droga de la carne y las neuronas; en una palabra: rock. 







Wellywellywell. It would sharpen you up and make you ready for a bit of the old ultra-violence. Come with Dama Satan and hear all proper, O my droogs! Hear angel trumpets and devil trombones. You are invited! O sea, haced click abajo y alzad el volumen:



 



Sí, sencillamente: ROCK. Rock nuevo y recién hecho, música para monstruos. Allí está. ¡Y que se quede!

Go ahead, 2013. Salud, my droogs. For all tomorrow parties.



GRANDES COSAS VEREMOS, II


GRANDES COSAS VEREMOS, II


ANDREW BIRD 

Toca desde los noventa (primero estuvo con los a veces simpáticos Squirrel Nut Zippers de violinista auxiliar y luego tuvo el grupo Andrew Bird's Bowls of Fire con el que lanzó dos discos), pero va creciendo como la levadura. Y, a propósito de esto, escucha bien, VOS, SÍ, VOS, que SPRITE TIENE ALGO QUE DECIRTE: prácticamente nadie en este mundo sabe hacer con el tiempo otra cosa que no sea envejecer. Pero que el tiempo encierra tanto de amigo como de enemigo y que con él se puede hacer muchas más cosas, lo demuestran las contadas excepciones con un cerebro como el de Andrew Bird. No porque él ya sea "un viejo" (de hecho, tiene 40 años), sino porque (again, HEY, VOS, SPRITE, O DAMA SATÁN, TIENE ALGO QUE DECIRTE) si te crees que a los 30 serás más inteligente que a los 20, o a los 40 más que a los 30, o alos 50 más que a los 40, etcétera, TE-E-QUI-VO-CAS (va a ser justo al contrario). Solo para muy-muy-muy raros bichos funciona el tiempo así. 

Andrew Bird lanzó en 2012 dos álbumes: Break It Yourself primero, y luego, con versiones diferentes de las canciones de este, el disco complementario Hands Of Glory. 

La crítica tiende a considerar "apacible" su música. Bueno: NO TENGO PALABRAS PARA DECIR LO QUE PIENSO DE TAL ADJETIVACIÓN. Mira, aquí tienes algo de Break It Yourself, y si te parece "apacible", pues nada, ya nos veremos, mucha suerte y que tengas un buen día:



 



Y aquí tienes en vivo Tables and Chairs. (Cuando grite sin dejar de cantar, ten en cuenta que las letras en su caso son verdaderos poemas; atiende a la parte terrible, insoportable, del grito delicadamente articulado en, por ejemplo, ese verso "...there will be snacks...")



 



"...And we were tired of being mild 
We were so tired of being mild 
And we were tired 

I know we're gonna meet someday 
In the crumbled financial institutions of this land 
There will be tables and chairs 
There'll be pony rides and dancing bears 

There'll even be a band 
'Cause listen after the fall 
There'll be no more countries 
No currencies at all 

We're gonna live on our wits 
Gonna throw away survival kits 
Trade butterfly knives for adderal 
And that's not all 

And there will be snacks, there will 
And there will be snacks, there will be 
There will be snacks..."



GRANDES COSAS VEREMOS, I


DJANGO DJANGO 

Sí, comencemos con estos cuatro de Edimburgo que formaron su grupo en el 2009 pero recién lanzaron su primer álbum en el 2012. Sus tres vídeos en Youtube son la cosa más descabellada y kitsh que se pueda montar sin perder la vocación de "hit" de un ritmo de perros que te obliga a brincar a punta de balazos o de guitarrazos mientras una especie de ¿mantras? te hipnotizan. En materia de estética visual, pocas veces he visto tanta truchez y disparate juntos. "Queremos ser una banda experimental porque no nos gusta conformarnos con las cosas", dicen. ¡Jajááá! Son excelentes. Claro que no sé si te van a gustar, porque "No vamos a pensar en qué es lo que le gusta a la gente", dice el vocalista, o "nos convertiríamos en David Guetta y no nos dejarían volver a casa” (los millones de fans que les traerían de gira sin pausa si se metamorfosearan en David Guetta, claro). 

Escucha Django Django, el disco debut de Django Django, porque es uno de los discos más divertidos que vas a poder pillar en este tercer planeta. 

Aquí te va Default:


 


Y aquí tenés el mismo tema en vivo, en el famoso Pukkelpop belga de agosto de 2012:


 


Si no te voló la mitra, no lo escuchaste lo bastante fuerte. Sube el volumen e inténtalo de nuevo.

LOS TOP HITS DEL BILLBOARD DAMASATÁNICO -GRANDES COSAS VEREMOS, 2013


GRANDES COSAS VEREMOS

Aunque esto se podría decir también, quizá, de algo de lo incluido antes en "MEMORABILIA", ahora voy a hablar de un par de cosas en las que es a mi juicio más evidente o notorio que, por haber despegado en el pasado año 2012, son lo que en él ya estaba en parte en el futuro: GRANDES COSAS VEREMOS.


(Eso me incluye, por cierto, pero respecto a mí nada diré en lo tocante a este punto de antemano.)


Voy a limitarme a la música.




DJANGO DJANGO
DjangoDjango
3 de los 4 DjangoDjangos, con el periodista Stuart Maconie



ANDREW BIRD
Andrew Bird
Bird: voz, violín, guitarra y silbido










DIVINE FITS
Divine Fits
Jimmy Fallon









Wellywellywell. Come with Dama Satan and hear angel trumpets and devil trombones, my droogs! You are invited.