lunes, 30 de diciembre de 2013

ADIÓS AL 2013: MEMORABILIA


«Memorabilia», plural neutro de memorabilis, son todas las cosas, los hechos o (disyunción inclusiva) los seres cuyo valor nos exige que no dejemos que los borre el olvido. Ese valor puede estar asociado, según cada uno de los muy diversos casos, a la risa o al respeto, a la alegría o a la tristeza. Porque el latín «Memorabilia» abarca todas las cosas, los seres o los hechos «memorables», es decir, todos aquellos que son (mi traducción personal) «dignos de memoria». Como tu canAllita, oh memorioso lector, oh grata y justa lectora (aunque un día más tarde de lo normal, dicho sea con mis más rendidas excusas por el retraso y esperando que tengas indulgencia dados los embotellamientos ‒lo digo como peatona, en sentido translaticio‒ festivos de estas postrimerías anuales), te traigo un pequeño adiós al 2013 de tu Suplemento Cultural

 Carlos Colombino. Uno de los que durante este 2013 se fueron «en cruces de episodios azarosos, coincidencias de esas que nadie explica y para las que no se está prevenido». (Gustavo Laterza Rivarola)


En extraños «cruces de episodios azarosos» y por «coincidencias de esas que nadie explica y para las que no se está prevenido», de manera sugerente, inquietante, misteriosa, desaparecieron algunos notables, a los que Gustavo Laterza Rivarola despide bellamente: La vida, la muerte, sus albures y esquinazos

Edda de los Ríos tenía «fe: la primera de las virtudes teologales, y fervor: la primera de las virtudes de un artista». (Armando Almada-Roche)


Y aunque Edda de los Ríos no nos dejó en este ya casi ido 2013, Armando Almada-Roche comparte en su artículo Recordando a Edda de los Ríos el mismo espíritu reflexivo y evocador de Gustavo Laterza, tal vez por las asociaciones subterráneas que suscitan a veces estos días postreros. 

Un momento detenido, la blancura cegadora de un vestido bajo el violento sol de una Asunción lejana, largas calles ondulantes perdiéndose en lontananza


Lo que también sucede con esta notificación singular, con esta suerte de ‒encantadora, si me permiten decirlo‒ denuncia por extravío del doctor Alejandro Encina Marín: En busca del soneto perdido. Denuncia por extravío de un soneto y a un tiempo cortés solicitud de la devolución, o más bien del apoyo en la búsqueda de un poema, de una noche, de una Asunción, de una época, de las imágenes de un mundo sumergido en la lejana década de 1940: la quijotesca batalla por impedir que se extinga ese tiempo lejano.


Sin pretender estropear el placer de la melancolía que nos brindan tan generosa e inspiradamente estos bellos artículos, y tal vez no tan inspirada, pero cuando menos sí, quizá, piradamente, vuelvo también la mirada hacia el pasado para hacer el contrapunto con esta nota, que también, aunque con ciertos matices diferentes, te hablará, lector, lectora, de cosas muy memorables ‒yo diría que memorables, incluso, hasta lo traumático‒: Para un futuro Museo de la Industria Cultural.   


Kico: Christmas with Kico. Un título audaz e innovador para esta euforia zen
The Kingston Trio: The Last Month of the Year. Solo para iniciados.

The Surfers: Christmas from Hawaii. Un océano de desconcierto.

White Christmas. Preguntas esenciales y gritos en hangul.

The Clancy Brothers: Christmas. Conmovedora lección de fraternidad lanar.

















Y aprovechando este último número del 2013, tenga relación con lo anterior o no –porque a los buenos deseos nadie les censura las incoherencias–: ¡feliz 2014 para todos!




viernes, 27 de diciembre de 2013

MAÑANA SÁBADO: ENEMIGOS DE LA KLASE BACK & RELOADED



Enemigos de la Klase, el grupo paraguayo de punk rock que empezó en el año 1992 sus aventuras, que teloneó a Marky Ramone en el 99 y a los Die Toten Hösen en el 2000, por el cual pasaron varios músicos (o cuya formación original pasó por sucesivos cambios) is back & reloaded. MAÑANA SÁBADO. EN LA CERVETECA (al lado de la Estación del Ferrocarril, en Mariscal Estigarribia 650, casi Paraguarí).  


20 años de punk rock en Paraguay

























Y un detalle caballeroso -lo cortés no quita lo punk-: (las) damas (entramos) gratis. Sí, ENEMIGOS DE LA KLASE regresa MAÑANA SÁBADO. Por si alguien tenía dudas. «A gentlemen will walk but never run...»


«It takes a man to suffer ignorance and smile

Be yourself no matter what they say
Be yourself no matter what they say...»


SÁBADO DE NOCHE (mañana). CERVETECA (al lado del Ferrocarril). ELLOS: 20 mil en puerta, 15 mil anticipadas. ELLAS (nosotras): nada, por cortesía de los ENEMIGOS. Ahí nos vemos SÍ O SÍ.









domingo, 22 de diciembre de 2013

OFICIO DE DIFUNTOS

De izquierda a derecha, Stephen Morris, Peter Hook, Ian Curtis y Bernard Sumner, en algún lugar del siglo XX.
¡Lector, lectora, soy yo, tu canAllita! Sacúdete la resaca (¡no tan fuerte, más despacio!) que te traigo el número de hoy de nuestro imprevisible Suplemento Cultural. El otrora bajista de Joy Division y de New Order cruzó Asunción disfrazado de DJ pero no logró escapar de nuestra rauda reportera Annabel Pitaud, que le disparó estas preguntas: Peter Hook en vivo y en directo para el Suplemento Cultural. Para glosar las declaraciones de Hook, y en nombre del Tribunal del Damasatánico Oficio, yo sometía, mientras tanto, a Mónica Bustos, Juanma Ramírez Biedermann y Eulo García, a esta inquisición: Tres escritores paraguayos uniformados de negro hablan sobre Joy Division. Nuestro heroico y depravado colaborador Julián Sorel no se quedó precisamente rezagado con esta Precipitada cabalgata en torno a las relaciones del rock y la literatura, que pudimos complementar con Un poco de historia: las breves pero intensas aventuras de Joy Division. Pero nada de esto podía eximirme de hacer, yo también, mi propia crónica infernal, por supuesto: Peter Hook en Kilkenny: Oficio de difuntos 



"Como si hubiera sampleado a su fantasma..."



domingo, 15 de diciembre de 2013

COVER


oh basta de aprender de la escuela del juicio cauteloso y del miedo yo soy rica yo tengo la alegría yo desdeño el futuro yo veo incendiarse el sol todas las noches pues yo tengo la dicha de sentir el aullido del viento sur y el norte para mí ni todos los poderes de este mundo te harán ser más que yo porque el amor ya no dejó mis ojos

EL ARTE DE LA MEMORIA


UN SIGLO (PASEANDO, DEAMBULANDO, INMÓVILES, PERDIDOS, ESTORBANDO EL PASO, CORRIENDO O EMPUJANDO, SEGÚN CADA QUIÉN) POR EL CAMINO DE SWANN



Por el camino de Swann, primera parte de la adaptación de la Recherche al cómic hecha por el ilustrador Stéphane Heuet

Sí, ladies and gentlemen, este 2013 que caerá fulminado entre ráfagas y detonaciones de pólvora y de sidra en pocos días es el año del primer centenario del colosal fresco proustiano A la búsqueda del tiempo perdido (más «barrialmente», la «Recherche», para los amigos): hace un siglo (si nos ponemos maniáticos, esto se cumplió, en rigor, un mes atrás, el 14 de noviembre –¡hace un siglo y un mes, pues, si lo prefieren!) Marcel Proust publicó la primera parte de esas siete novelas: Por el camino de Swann, Du côté de chez Swann. Aquí tienen el homenaje al joven centenario: El arte de la memoria Un siglo por el camino de Swann. De Proust cabe decir tanto que nuestro pérfido secuaz Julián Sorel, el único rockero proustiano de este hemisferio, sintió mutiladas sus ideas al tener que elegir un aspecto tan solo del polimorfo escritor para darnos su parte de este homenaje 1913-2013 del Suplemento Cultural, y eligió el fecundo efecto que la ciencia ha bautizado con el nombre de nuestro autor: ¿alguna vez, lector, un perfume le recordó algo que había olvidado y le hizo revivirlo con gran intensidad, o un sabor lo llenó de una profunda nostalgia de otro tiempo o de otro lugar o le trajo a la mente la imagen o la voz de alguna persona quizás desaparecida que perteneció al mundo de su tierra natal o al de su niñez, por ejemplo? Si ha tenido usted alguna experiencia de este tipo, entonces conoce lo que se llama el «efecto magdalena de Proust»: El efecto magdalena de Proust, Hollywood, la memoria y el primo Henri (Bergson). Y si, cultivado y espiritual lector, diestra y dulce lectora, osas confundir pasado y presente y jugar con el tiempo y los recuerdos y reproducir con fidelidad histórica lo que olfateó, tocó, probó, sintió y gustó el narrador de Por el camino de Swann hoy, a cien años de su publicación, te damos el secreto del símbolo por antonomasia de la capacidad de evocación de la materia, la «magdalena de Proust», o, más estrictamente, la variedad de magdalena que se hace en Commercy y que el narrador merendaba hace un siglo. ¡Que la fuerza te acompañe, valeroso lector, férrea lectora, al resucitar uno de los alimentos más famosos de la literatura, y hornea tus madeleines hasta que un terso brillo dore el terciopelo de su epidermis trémula y, hundida la punta de un cuchillo en sus entrañas, salga de ellas sin rastros de sangre ni de humores, dejándolas invictas! Bon appétit!: BONUS TRACK: La magdalena de Proust

Por el camino de Swann, primera parte de la adaptación de la Recherche al cómic hecha por el ilustrador Stéphane Heuet

viernes, 13 de diciembre de 2013

NOCHE DE MIÉRCOLES, CITA ESPECTRAL

Gracias por la invitación, Willy. El miércoles a esa hora (a la hora aquí equivalente) voy concentrarme y teletransportarme al lugar. Cuando un viento, imposible en él, surque el recinto, cuando creas ver flotar una silueta intangible que agita las cortinas, cuando vasos y botellas misteriosamente se vacíen, cuando detectes estos o cualesquiera otros clásicos indicios de presencias incorpóreas, seré yo que estoy llegando al lanzamiento, de modo que no tomes el caso a la ligera, cual asunto de inocentes fantasmas o demonios, dado que, como sabes, yo soy mucho peor que ellos, y también más peligrosa =D ¡Un abrazo y hasta el miércoles! 


Nuevas Batallas de Willy Gómez Migliaro

Nuevas Batallas, de Willy Gómez Migliaro, se presenta el miércoles 18 de diciembre. 7:30 pm. Alfonso Ugarte 1398. Lima

domingo, 8 de diciembre de 2013

EL ARTE MISTERIOSO DE RESOLVER PROBLEMAS

Pues sí, lect@r, como tu canAllita predilecta, te traigo el diario del domingo y esa suerte de mezcla de magia y de sistema, de milagro y de método, que es la heurística: La heuristica: el arte misterioso de resolver problemas, de este pechito, MonTse Álvarez. Como soy exhibicionista, figureti, cirquera, coqueta, egoísta y vanidosa, también te lo pongo completo abajo, vide infra, hipócrita lector...


EL CORAZÓN MATEMÁTICO DEL MILAGRO
Los verdaderos científicos no pretenden la «objetividad» de una –imposible– ciencia sin sujeto cognoscente. En esta imagen, un retrato de lady Ada Byron, condesa de Lovelace, matemático, inventora y creadora de la programación informática (la extravagante hija del gran poeta lord Byron)
La heurística surge y se desarrolla con las matemáticas desde la Antigüedad, tal vez porque resolver problemas es el corazón matemático –el motor de las búsquedas y la sede de la emoción de los hallazgos matemáticos–, pero basta aislar y analizar esa milagrosa operación, la de «resolver problemas», para que la heurística se vuelva un campo de estudio que concierne al pensamiento en general en su faceta luminosa de inventor de soluciones. Todos sabemos, o al menos aceptamos sin mayor dificultad, que hay un misterio en la inspiración artística, pero solemos olvidar o hasta ignorar que ese misterio también es parte de los procesos intelectuales, tanto de creación como de comprensión, propios de la ciencia y de la filosofía; lo olvidamos o lo ignoramos porque, ingenuos, nos dejamos con frecuencia engatusar por la cómica pedantería «racionalista» (no es tal) de mentes tan simples como pretenciosas que, al hacer «suyos» estos temas, los enturbian por su incapacidad de comprender lo que creen dominar. ¡Ay de ellos! Porque serán tema de sátira el día que me sacuda la pereza. Bueno, dejémoslos por hoy y sigamos con la heurística. Aunque su interés exceda las matemáticas, algunos matemáticos notables han hablado del misterioso papel de lo «subconsciente» en la «inspiración» matemática –relatos introspectivos que remiten, pues, a la experiencia directa del complejo y enigmático tema de las ya tan porosas fronteras entre la ciencia y el arte, y (subrayémoslo solo para reírnos al pensar en la rabia de los pobres «racionalistas» guaraníes), entre la razón y lo irracional (¡locura incluida!)– y del hecho delicioso de que, cuanto más difícil es resolver un problema, y con más seguridad si su resolución parece imposible –imposible, al menos, para la razón o la consciencia–, más abrupta e inesperada se presenta, y de fuente más ignota procede, su solución. Más, tal vez (no estoy segura), que los poetas y los artistas en general, curiosamente, los científicos –o sus doxógrafos o biógrafos– nos hablan, desde los días de Arquímedes, de ideas que aparecen en iluminaciones repentinas, que no vienen de un proceso lineal y deliberado como el corolario lógico de una cadena consciente de razonamientos puestos en un orden sucesivo, sino de quién sabe dónde, como el verso que el poeta garabatea de golpe en la servilleta de un bar, como la idea musical que, interrumpiendo un instante sus partidas de billar, anotaba Mozart en su libreta.
A la derecha, Salieri (F. Murray Abraham), asqueado ante lo irracional del genio; a la izquierda, Mozart (Tom Hulce), el irracional. (Fotograma de Amadeus, Milos Forman, 1984)

«NO MOLESTAR: POETA TRABAJANDO»
Poincaré describió su trabajo mental de matemático en tres etapas que están, creo yo, en todos los procesos de descubrimiento o de creación más o menos profundos, y, por profundos, oscuros (zonas confusas en las que nada es explícito y cuyo estudio –lo comento porque es graciosísimo– los «racionalistas» tropicales atacarían por ser una pseudociencia). Una, la primera, es la del análisis consciente y deliberado; solo que, si el problema es difícil, de esta etapa nunca surge la solución. En ella se definen los elementos de los que la solución emergerá.
La razón solo se sirve de los hallazgos del sueño ("Pesadilla", Henry Fuseli, 1781)
La segunda es la etapa de trabajo del subconsciente, una etapa que parece de abandono (presiente uno que solo temporal) del problema pero en la cual en realidad que se incuba su comprensión final; el problema, mientras dura este trabajo subconsciente, no es abandonado ni muere, sino que vive una vida larvada, subterránea, secreta.
En esta segunda etapa, extraña para uno mismo, uno trabaja, por decirlo así, a sus (propias) espaldas, y es ese íntimo desconocido, el subconsciente, el que se dedica a mezclar sin tregua aquellos elementos ya definidos en la etapa primera, esa primera etapa consciente y racional.
Así uno, ignorante de su propio esfuerzo, parece, en este segundo momento, tanto ante sí mismo como ante los otros, un ser trivial, ocioso, vano y frívolo y dedicado al vicio o, con mayor frecuencia, sencillamente dedicado a no hacer nada concreto.
En esta etapa, el científico, el matemático, el filósofo, el investigador o el pensador, en suma, podría reclamar (aunque no necesariamente sepa que lo merece) ese famoso letrero que ponía, según tengo entendido, en la puerta de su pieza, al irse a dormir, el escritor surrealista Saint Pol Roux: «No molestar: poeta trabajando». Hasta que un buen día o una buena noche, sin avisos ni propósitos previos, el resultado de ese trabajo oculto e incesante salta a la mente despierta y racional y uno, que nada sabía de lo que uno estaba haciendo, salta de sorpresa y alegría como ante un inesperado premio que nada tuviera que ver con nada que hubiera hecho.
Los verdaderos científicos se reirían a carcajadas de los "racionalistas" guaraníes y su ingenuo combate contra la "pseudociencia"
Recibe entonces una iluminación que no suele tener ninguna relación con nada en absoluto (no en apariencia, al menos) de lo que le rodea y que a veces puede suceder durante un sueño o en el momento más disparatado, cuando uno está, como Einstein, dando un paseíto en su bicicleta, o, más circense, cuando, como en la popular leyenda sobre Newton, uno recibe un abrupto manzanazo en la cabeza, o, más bochornoso, cuando, como se dice de Arquímedes de Siracusa, todos los cabos sueltos del problema, mientras uno está sumergido y feliz en la bañera sin más atuendo que el que trajo al mundo, se atan dentro de su cabeza a tal velocidad que, olvidado de sí, sale a la calle y, corre jubiloso e impúdico, gritando: «¡Eureka!».
GRAFFITI ES CULTURA
No solo Poincaré: esto lo han dicho con otras palabras grandes colegas suyos como Gauss, Hamilton o Hardy. Cuenta, por ejemplo, Hamilton que no daba con el modo de extender los números complejos de Gauss a tres dimensiones hasta que, sabrá el Diablo por qué ese día y así, el 16 de octubre de 1843, mientras paseaba con su esposa por Dublín, al cruzar el puente de Broombridge le vinieron a la mente las ecuaciones fundamentales que ligan los cuaternios: «vio» cuáles debían ser las relaciones que ligaran a las unidades imaginarias sobre los tres ejes (i, j, k). Hamilton no llevaba papel, así que las grabó a un costado, en una pared de piedra del puente, para no olvidarlas:
i” = j” = k” = -1 i j = k j k = I k i = j j i = -k k j = -i i k = -j
Tiempo después, el álgebra no conmutativa derivó en la mecánica cuántica y en la mejor comprensión de la estructura del átomo. Los jeroglíficos del nerd decimonónico siguen hoy en el puente de Broombridge, oh sutil lector, oh grave lectora, así que, si viajas a Dublín un día futuro y te tropiezas con ellos, acuérdate de golpe, según tu temperamento con sonrisa misteriosa o con un ruidoso «¡Eureka!», de este humilde artículo.