martes, 16 de febrero de 2016

sábado, 19 de diciembre de 2015

EL PRIMER ROLLING STONE






Joe Hill por L. Stanford Chumley, diciembre de 1915


Hoy se cumple el primer siglo de la muerte en el paredón de fusilamiento del poeta, jornalero, caricaturista, narrador, músico, dibujante y wooblie Joe Hill. 
Quizá este hijo de un ferroviario fallecido a los cuarenta y pocos tacos, Olof, y de una madre, Margareta, que tampoco vivió mucho, y trabajador itinerante él mismo, sea el wooblie −es decir, como es sabido, el miembro de la Industrial Workers of the World (IWW)− más pop. 
Su espectro recorre el cine (The Ballad of Joe Hill, de Bo Wilderberg, The Return of Joe Hill, de Eric Scholl, etcétera), la literatura (The Man Who Never Died, de William Adler, The Preacher and the Slave, de Wallace Stegner, The Wild, Wild Wobblies, de Stewart Holbrook, etcétera), la música (le han compuesto temas, o han cantado temas suyos, el imponente Paul Robeson, Pete Seeger, Joan Báez −que le dedica una célebre interpretación en el Festival de Woodstock en el 69−, The Dubliners, etcétera), el cómic, por supuesto, las artes gráficas y visuales... 


Joe Hill en el cómic





















...y la cultura contemporánea en general: hace poco, Tom Morello, el guitarrista de Rage Against the Machine, declaró que sin Joe Hill no hubieran existido ni Woody Guthrie, ni Bob Dylan, ni Bruce Springsteen, ni The Clash, ni Public Enemy, ni Minor Threat, ni System Of A Down ni... Rage Against The Machine. 
De hecho, hace tres días, esta semana, el martes, hubo un concierto en homenaje a Joe Hill en Los Angeles, en Trobadour, con los citados Morello y Báez −lo organizaba el primero−, y, además, con Ziggy Marley, Van Dyke Parks, Boots Riley, Rich Robinson, The Last Internationale, Tim Armstrong, Wayne Kramer, Jill Sobule, David Rovics y Built for the Sea, entre otros artistas.


Joe Hill Centenary Concert, Los Angeles, 17 de noviembre, 2015








Sueco de nacimiento, pronto huérfano, no future, desde luego, migrante iluso y pobre como tantos y, al cabo, estadounidense por adopción, como se suele decir, era −según lo escribió él mismo, el propio Joe, en su último escrito, el delicado poema de adiós o testamento titulado «My Last Will»− una piedra rodante, «a rolling stone». Se tropezó con una última y definitiva mala racha cuando estaba trabajando en una mina, la de Silver King, cerca de Salt Lake City. Y antes de partir de este mundo, mientras esperaba la muerte en su celda, Joel Emmanuel Hägglund, más conocido como Joe Hill, jugó así, como verán, o leerán, abajo, musical, gentilmente, con la rima, en su adoptivo idioma inglés −en el que supo componer tantas canciones a lo largo de sus treinta y seis años de vida duros y sonoros, incluyendo, para lograr la consonancia, su «nombre de pluma» como firma. Dejó este poema a modo de despedida universal antes de marchar al paredón de fusilamiento para ser ejecutado por unos hijos de Utah, con excusas por la expresión, hace hoy día, domingo 19 de noviembre del 2015, cien años:



Joe Hill: My Last Will























«My will is easy to decide
For there is nothing to divide.
My kin don't need to fuss and moan:
"Moss does not cling to rolling stone".

My body? Oh, if I could choose,
I would to ashes it reduce
And let the merry breezes blow
My dust to where some flowers grow.

Perhaps some fading flower then
Would come to life and bloom again.
This is my Last and final Will.
Good Luck to All of you,

Joe Hill»



Joe Hill (1879-1915)






















«No se lamenten. Organícense.» Joe Hill (aKa Joel Emmanuel Hägglund, aka Joseph Hillström, Gävle, Suecia, 7 de octubre de 1879 – Utah, Estados Unidos, 19 de noviembre de 1915).


miércoles, 4 de noviembre de 2015

MISIRLOU

Misirlou



Tarantino:





Dick Dale & The Del Tones:





Con Dick Dale (Richard Anthony Monsour, Boston, Massachusetts, 1937), como frontman, el grupo Dick Dale & The Del-Tones interpreta la brutal y perfecta versión de 1963 (vide supra) de Misirlou con la cual Quentin Tarantino abre la potente trampa de Pulp Fiction.


lunes, 2 de noviembre de 2015

CORÓNATE




Corónate de izquierda porque llevas
tu vulgata deleuziana en la cabeza
Pero la izquierda ciega
sorda muda y forzosa
del cana hijo de pobres
no la conocerás
La ignominiosa izquierda 
de la vieja empleada doméstica
tan ignorante y chota
que a pesar de ser pobre
vota por los de siempre
no la conocerás
Corónate excluido y pide socorro
porque te multan cuando fumas porro 
Pero la exclusión cierta
de la señora de barrio con pollera 
floreada y bisutería de aros dorados
La de esa señora inconcebible
entre las damas del centenario
no la conocerás
Y la exclusión del negro villero 
machista patriarcal de derechas y vairo
que ni siquiera la primaria ha terminado
tampoco la conocerás
Corónate revolucionario porque vistes
pijama y zapatillas y porque hablas jipi-hipster 
Pero la revolución verdadera, la del tonto 
que ni siquiera escribe bien su nombre
Esa revolución, tú no la harás jamás
La revolución del pobre facho 
que tiene que llevar uniforme como un payaso
que no tuvo hijos universitarios
que hace el ridículo con sus comentarios
Esa revolución de soledad herida esa revuelta 
                                           oscura desangrada
desde el genuino gueto de la vergüenza desde esa 
                                                        esquina negra
humillada siniestra que la "izquierda" como tú 
                                            ni siquiera imagina
ni respeta
Esa revolución ustedes no la harán
Porque esa revolución, la verdadera,
contra todos ustedes será hecha



LA ÚLTIMA PESADILLA DE PPP


La última pesadilla de PPP










Con Termini por prostrera estación terminó el viaje
y la de Ostia fue la playa en la que a ostias 
                                                  la palmaste
Los camaradas del partido te negaron el 
                                           mismo título
de sporco comunista que te obsequió 
                                           tu asesino
Buscando en la larga noche de tu última cena 
                                                         a Dios 
con Satán diste
y supiste 
que, por si quedaran dudas, 
ambos son uno, y no dos














BOOLE ES COOL




Transformar el pensamiento, las ideas, la gramática de la razón, en ecuaciones algebraicas, consideradas hasta entonces aplicables solo al cálculo numérico, fue una quimera hasta que Boole lo hizo. 



El álgebra booleana es relativamente conocida hoy ante todo porque se utiliza en diseño electrónico y porque las computadoras se rigen por un lenguaje algorítmico que opera con las opciones «sí» / «no» (on / off), «tertium non datur»: booleana lógica binaria que hace funcionar al mundo actual con este mecanismo basado en pares de opuestos (abierto / cerrado, conduce / no conduce) que se representan con los símbolos 0 y 1 (0: abierto; 1: cerrado). Al simbolizar matemáticamente las operaciones lógicas, Boole hizo posible programar comandos, lo que lo vuelve el padre del lenguaje computacional. Su álgebra es parte del código de casi todo lo que utilizamos en la vida contemporánea, desde un videojuego hasta Google, desde tuiter hasta el botón de la luz, desde el celular hasta el televisor. Todo descansa en esa dualidad casi cosmogónica, el 0 y el 1, la Nada y el Universo.

En el bicentenario de su nacimiento, tal como el Doodle de Google lo recuerda hoy, el Suplemento Cooltural hace ya una semana saludaba a George Boole (1815-1864), uno de los grandes genios que inventaron el futuro:





El Cool-tural: Boole is Cool






LONG JACKET